El doctor le habló sobre la cirugía. Es posible que solo pensarlo le cause estrés. Si acostumbre encender un cigarrillo en momentos tensos, existen muchos motivos por los que debe abandonar el hábito ahora, cuando aún no se operó.

Riesgos potenciales

Como muchas personas que están por operarse, es posible que desee dejar el hábito. Tal vez crea que fumar no traerá complicaciones dado el tipo específico de cirugía que necesita. Sin embargo, independientemente del tipo de cirugía que deba realizar (periodontal, ortopédica, plástica, etc.), fumar puede incrementar el riesgo de sufrir complicaciones. Se demostró mediante más de 200 estudios que, en comparación con los no fumadores, los fumadores pueden tener un riesgo incrementado de experimentar los siguientes problemas:

    
  • Quedarse en el hospital durante más tiempo
  • Acudir a más consultas médicas de seguimiento
  • Experimentar más dolor y hemorragias y una menor funcionalidad
  • Sufrir una infección
  • Ser derivado a la unidad de cuidados intensivos (UCI)
  • Ser hospitalizado nuevamente
  • Uno de los aspectos de fumar que más preocupa a los médicos es que dificulta la curación de las heridas. La nicotina provoca el estrechamiento de los vasos sanguíneos, lo que afecta el flujo sanguíneo. Además, el dióxido de carbono, presente en el humo del cigarrillo, ingresa en el torrente circulatorio, lo que implica que habrá menos oxígeno para los tejidos. Cuando el organismo necesita más oxígeno y sangre rica en nutrientes, fumar actúa como una barrera que impide el proceso de sanación natural del cuerpo.

    Céntrese en el objetivo

    Tenga en mente su objetivo: que la cirugía sea exitosa y con muy pocas complicaciones. Independientemente de si le operarán las encías, el hombro o cualquier parte del cuerpo, dejar de fumar lo ayudará a sanar más rápidamente y a mejorar el resultado. Piénselo: sufrir menos complicaciones se traduce en sentir menos dolor, volver más rápido a la rutina habitual, ir a la farmacia o a consultar al médico con menor frecuencia y contar con más dinero (si tiene en cuenta lo que gasta en copagos, recetas y combustible).

    Incluso si ya está programada la cirugía, no es demasiado tarde para dejar. Si bien es mejor mantenerse varios meses sin fumar (en lugar de semanas) antes de la cirugía, tomar la decisión de dejar el hábito es importante para la salud general. Por eso, si se acerca la fecha de la cirugía, tómela como pretexto para, finalmente, abandonar el hábito.

    Si cree que hacerlo con poca anticipación a la cirugía no cambiará nada, tenga en cuenta que la American Cancer Society (Sociedad Estadounidense de Cáncer) indica que la frecuencia cardíaca y la presión arterial se reducen tras solo 20 minutos después de dejar. Y, a las 12 horas, también se reduce el nivel de monóxido de carbono. Mantenerse sin fumar durante un intervalo de entre dos semanas y tres meses puede mejorar la circulación y mejorar la función pulmonar.

    Comienzo del proceso

    ¿Se siente motivado para dejar el hábito, pero no sabe por dónde empezar? Hay tantas opciones disponibles para dejar de fumar, que seguramente encontrará una que se adapte a su estilo de vida. Una buena medida para empezar el proceso es programar una consulta con el médico. Podrá proporcionarle información acerca de las siguientes alternativas:

        
  • Productos sustitutivos de la nicotina (parches, chicles y pastillas): si bien el uso de estos productos es mucho más seguro que fumar, debería consultarle al médico respecto de los riesgos potenciales que puede presentar la nicotina durante la cirugía o después de ella.
  • Inhaladores de nicotina o atomizador nasal
  • Medicamentos recetados (p. ej., la vareniclina, la anfebutamona) que pueden aliviar los síntomas de abstinencia de la nicotina
  • Clases y grupos de apoyo para dejar de fumar
  • Métodos alternativos (p. ej., la hipnosis o la acupuntura)
  • Para que el plan para dejar el hábito tenga resultados satisfactorios, es posible que deba combinar estrategias, como utilizar un producto sustitutivo de la nicotina y unirse a un grupo de apoyo. Pruebe con diferentes métodos para lograr su objetivo de ser un no fumador. Además, visite sitios web como el de la American Cancer Society y la American Lung Association, que ofrecen muchos recursos para dejar de fumar. Además, Smokefree.gov ofrece una guía paso a paso para dejar.

    ¿Espera que se programe su cirugía? Este es un buen momento para consultar al médico sobre el deseo de dejar de fumar. Es posible que se posponga la cirugía (en especial, si es programada) para permitirle permanecer sin fumar por más tiempo.