Definición

El cerebro es la parte más grande del encéfalo. Está formado por un hemisferio izquierdo y un hemisferio derecho. En la mayoría de las personas, el hemisferio derecho se encarga de las funciones en el lado izquierdo del cuerpo y de muchas funciones cognitivas.

Cuando se interrumpe la irrigación sanguínea del lado derecho del cerebro, se produce un accidente cerebrovascular (ACV) del hemisferio derecho. Sin el oxígeno y los nutrientes de la sangre, el tejido cerebral muere rápidamente.

Cerebro

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Hay dos tipos principales de ACV: isquémico y hemorrágico. Los accidentes cerebrovasculares isquémicos son el tipo más frecuente de accidente cerebrovascular.

Causas

Los accidentes cerebrovasculares isquémicos son causados por una obstrucción del flujo sanguíneo, que puede deberse a lo siguiente:

    
  • Un trombo formado en otra parte del cuerpo, como el corazón o el cuello, que se desprende y viaja con la sangre hasta quedar atrapado en un vaso sanguíneo que irriga sangre al cerebro
  • Un trombo que se forma en una arteria que irriga sangre al cerebro
  • Un daño en la pared de una arteria que irriga sangre al cerebro, denominado disección arterial.
  • Un accidente cerebrovascular hemorrágico es causado por la ruptura de un vaso sanguíneo. Al romperse, el vaso sanguíneo derrama sangre, la cual se estanca en el cerebro. Esto interrumpe el flujo sanguíneo y provoca una acumulación de presión sobre el cerebro.

    ACV hemorrágico en comparación con el isquémico

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    Factores de riesgo

    Algunos factores que aumentan el riesgo de ACV no pueden modificarse, como:

        
  • La raza: las personas de ascendencia afroamericana, hispanoamericana o asiática y los descendientes de isleños del Pacífico corren más riesgo.
  • La edad: más de 55 años
  • Antecedentes familiares de accidente cerebrovascular
  • Otros factores que pueden aumentar el riesgo son modificables, como:

        
  • Adicción a la cocaína, las anfetaminas o consumo de heroína
  • Tabaquismo
  • Falta de actividad física
  • Determinadas afecciones médicas que pueden aumentar el riesgo de ACV. El control o la prevención de estas afecciones pueden reducir el riesgo considerablemente. Algunas de esas afecciones médicas son:

        
  • Presión arterial alta
  • Altos niveles de colesterol, en especial, del colesterol malo o colesterol de las LDL
  • Baja densidad mineral ósea, especialmente en las mujeres
  • Obesidad y síndrome metabólico
  • Nivel elevado de homocisteína en la sangre
  • Aterosclerosis
  • Diabetes mellitus o menor tolerancia a la glucosa
  • Fibrilación auricular
  • Problemas de la sangre, como anemia drepanocítica y policitemia
  • Demencia vascular
  • Enfermedad de las válvulas cardíacas, como estenosis mitral
  • Accidente cerebrovascular o enfermedad cardiovascular previos, como ataque al corazón
  • Arteriopatía periférica
  • Accidente is: un accidente cerebrovascular de advertencia con síntomas similares a los del ACV que desaparecen poco después del ataque
  • Condiciones que incrementan el riesgo de que se formen coágulos de sangre, por ejemplo:    
  • Cáncer
  • Ciertas enfermedades autoinmunitarias
  • Migrañas con aura
  • Padecer una anomalía en los vasos sanguíneos
  • Los factores de riesgo específicos de la mujer son:

        
  • Antecedentes de preeclampsia
  • Uso de anticonceptivos orales, es especial si tiene más de 35 años de edad y fuma
  • Uso prolongado de terapia de reemplazo de hormonas
  • Menopausia
  • Embarazo, debido al aumento del riesgo de formación de trombos
  • Síntomas

    Los síntomas aparecen de manera repentina. Los síntomas exactos dependen de la parte del cerebro afectada. Es importante iniciar el tratamiento con prontitud para disminuir el grado de daño cerebral. El tejido cerebral sin irrigación sanguínea muere rápidamente.

    Solicite asistencia médica de inmediato si nota cualquiera de los siguientes síntomas:

        
  • Debilidad o sensación de adormecimiento repentinos del rostro, el brazo o la pierna, en particular en el lado izquierdo del cuerpo
  • Confusión repentina
  • Problemas repentinos para hablar o comprender
  • Problemas de vista repentinos en uno o ambos ojos
  • Aparición repentina de mareos, problemas para caminar, pérdida del equilibrio o la coordinación
  • Dolor de cabeza intenso y repentino sin causa conocida
  • Dificultad para comprender o expresar el tono de la lengua
  • Dificultad con los movimientos aprendidos
  • Desatención del lado izquierdo del cuerpo
  • Si usted o alguien que conoce tiene alguno de estos síntomas, llame de inmediato al servicio médico de emergencia. El tejido cerebral sin irrigación sanguínea muere rápidamente. La atención inmediata reduce los daños.

    Los efectos a largo plazo del ACV pueden incluir problemas en las siguientes áreas:

        
  • Debilidad y problemas sensoriales en el lado izquierdo del cuerpo
  • Habla y deglución
  • Vista, incluida una incapacidad cerebral para captar información del campo visual izquierdo
  • Percepción y relaciones espaciales
  • Capacidad de atención, comprensión, resolución de problemas y facultad de juicio
  • Emociones
  • Interacciones con otras personas
  • Actividades de la vida diaria, como ir al baño
  • Salud mental, lo que incluye depresión, frustración e impulsividad
  • Diagnóstico

    Se le preguntará acerca de sus síntomas e historial clínico. Se realizará un examen físico para ver si hay debilidad muscular, problemas visuales y del habla, y dificultades de movimiento.

    Pueden tomarle imágenes de las estructuras anatómicas. Esto puede realizarse por medio de:

        
  • Tomografía computarizada
  • RMN
  • Angiografía por resonancia magnética (MRA, por sus siglas en inglés)
  • Angiografía por tomografía computarizada (ATC)
  • Ecografía Doppler
  • Los análisis de sangre también pueden ayudar a determinar si existe un problema hemorrágico.

    Tratamiento

    Se necesita tratamiento inmediato para:

        
  • Disolver o extraer un coágulo que causa un accidente cerebrovascular isquémico
  • Detener la hemorragia en caso de un ACV hemorrágico
  • Es posible que se necesite oxigenoterapia.

    Medicamentos

    En el caso de un accidente cerebrovascular isquémico, se pueden administrar medicamentos para realizar lo siguiente:

        
  • Disolver coágulos y evitar su formación
  • Fluidificar la sangre
  • Controlar la presión arterial
  • Tratar una frecuencia cardíaca irregular
  • Tratar el colesterol alto
  • En caso de un ACV hemorrágico, pueden administrarse medicamentos para:

        
  • Contrarrestar los anticoagulantes que tome de manera regular
  • Prevenir convulsiones
  • Reducir la reacción del cerebro a las hemorragias
  • Controlar la presión arterial
  • Cirugía

    En el caso de un ACV isquémico, pueden realizarse procedimientos para:

        
  • Redirigir el suministro de sangre de manera que omita una arteria obstruida
  • Eliminar el trombo o administrar medicación para disolverlo
  • Eliminar depósitos de grasa de las arterias del cuello
  • Ensanchar la arteria carótida y colocar un tubo de malla para mantenerla abierta
  • En el caso de un accidente cerebrovascular hemorrágico, el médico puede realizar lo siguiente:

        
  • Colocar una pinza o un pequeño espiral en un aneurisma para detener la hemorragia
  • Extraer parte del hueso del cráneo para aliviar la presión en el cerebro
  • Rehabilitación

    Los programas de rehabilitación se centran en los siguientes puntos.

        
  • Fisioterapia: para recuperar tanto movimiento como sea posible
  • Terapia ocupacional: para ayudar con las tareas cotidianas y el cuidado personal
  • Terapia del lenguaje: para mejorar la deglución y el habla
  • Psicoterapia: para ayudar a adaptarse a la vida después del ACV
  • Prevención

    Muchos de los factores de riesgo de los accidentes cerebrovasculares pueden modificarse. Entre los cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a reducir la probabilidad de padecer un accidente cerebrovascular se encuentran los siguientes:

        
  • Haga ejercicio con regularidad.
  • Coma más frutas, verduras y cereales integrales. Limite la sal y la grasa alimenticias.
  • Si fuma, hable con su médico acerca de métodos para dejar de fumar.
  • Aumente la ingesta de pescados.
  • Limite la ingesta de alcohol a uno o dos vasos por día.
  • Mantenga un peso saludable.
  • Contrólese la presión arterial con frecuencia. Siga las indicaciones de su médico para mantenerla dentro de valores seguros.
  • Tome aspirina si su médico dice que es seguro.
  • Mantenga las enfermedades crónicas bajo control. Esto incluye el colesterol alto y la diabetes.
  • Hable con su médico sobre el uso de estatinas. Estos tipos de medicamentos pueden ayudar a prevenir determinados tipos de ACV en algunas personas.
  • Solicite atención médica si tiene síntomas de una apoplejía, incluso si se detienen los síntomas.
  • Si consume drogas, hable con su médico acerca de programas de rehabilitación.