vela luz fe oración En distintas culturas del mundo, la espiritualidad ha desempeñado históricamente un rol significativo y muy importante en la sanación. En el mundo tecnológico actual basado en la ciencia, estas prácticas ahora se encuentran dentro de la categoría de medicina complementaria y alternativa (MCA). Sin embargo, ¿cuán importante es el rol de la oración en el mundo de hoy?

En mayo de 2004, se revelaron los resultados de una gran encuesta integral (31.000 adultos) sobre el uso de la MCA por parte de los estadounidenses. Esta encuesta reveló que cuando la oración se incluyó en la definición, 62% de los encuestados señaló que habían usado MCA. Esto se comparó con solo 36% que admitió usar alguna forma de MCA cuando no se incluyó la oración en la definición de la MCA. Además, la encuesta reveló que:

    
  • 45% había usado la oración por motivos de salud
  • 43% había orado por su propia salud
  • Casi 25% habían solicitado a otros que oraran por ellos
  • Casi 10% había participado en un grupo de oración por su salud
  • Veamos la evidencia

    Un estudio realizado en California sobre los efectos de la oración, reveló que un mayor número de pacientes con SIDA avanzado que recibieron oración sobrevivieron, se enfermaron con menor frecuencia y se recuperaron más rápido que quienes no recibieron oración. Los investigadores también han estudiado el papel de la sanación a distancia, que incluye oración y sanación espiritual, en personas con SIDA. Un estudio en el que participaron 156 pacientes no descubrió ningún beneficio, pero un estudio más pequeño sí lo hizo.

    Otro estudio se centró en las mujeres que se sometían a fertilización in vitro. El grupo por el que se oró mejoró los índices de embarazo en comparación con las mujeres por las que no se oró.

    Investigadores de Duke University Medical Center analizó los efectos de la oración en pacientes que se sometían a procedimientos cardíacos. Este estudio reveló que los pacientes que recibieron oración tuvieron menos efectos secundarios como resultado de estos procedimientos que las personas por las cuales no se oró. Por el contrario, un interesante gran estudio publicado en el American Heart Journal reveló que el no orar no afectaba la cantidad de complicaciones que experimentaban las personas después de someterse a injerto de derivación aortocoronaria (IDAO). Sin embargo, los pacientes que sabían que se estaba orando por ellos en realidad tuvieron más complicaciones (No se sabe a ciencia cierta por qué ocurrió esto). Otro estudio tampoco encontró el beneficio de la oración en personas que se someten a procedimientos cardíacos.

    En el sitio web, Quackwatch.org, Stephen Barrett, MD cita muchos otros estudios que no demostraron los efectos de la oración. Por ejemplo, en uno de esos estudios, los investigadores de la Clínica Mayo no descubrió un efecto importante de la oración en los resultados médicos de más de 750 pacientes, a los que se hizo un seguimiento durante seis meses después del alta de la unidad de cuidados coronarios del hospital.

    El Dr. Barrett también examina estudios que indican los efectos favorables de la oración. Por ejemplo, un estudio que se llevó a cabo en San Francisco comparó 192 pacientes por los que se oró con 201 por los cuales no se oró. Los resultados del estudio revelaron que el grupo por el que se oró tuvo menos complicaciones. Pero de acuerdo con el Dr. Barrett, la conclusión de los investigadores no fue válida porque calificaron complicaciones interrelacionadas en forma separada, dándoles más peso. La duración de la hospitalización promedio, que no estuvo sujeta a este tipo de calificación, fue idéntica para los grupos de tratamiento y control.

    Abordar las inquietudes espirituales

    En definitiva, lo que parece más importante es su opinión sobre el efecto de la fe y la oración en su propio proceso de sanación. Una comisión de médicos y especialistas en cuidado terminal sugirieron estas pautas para los profesionales sanitarios que deseen responder a inquietudes espirituales:

        
  • Respetar las opiniones del paciente y seguir lo que desea.
  • Tratar de establecer una conexión escuchando cuidadosamente y reconociendo las inquietudes del paciente, pero evitar debates teológicos o la participación en rituales religiosos específicos.
  • Mantener la integridad personal en relación con las creencias y prácticas religiosas propias.
  • Identificar metas comunes en cuanto a decisiones de cuidado y médicas.
  • Movilizar otros recursos de apoyo, como derivar al paciente a un capellán o fomentar el contacto con el clero del paciente.
  • Si enfrenta a un diagnóstico complicado o una próxima cirugía, es posible que desee compartir sus inquietudes espirituales con su médico. Esta información puede ayudar a su médico a comprender cómo está lidiando con estos cambios en su salud.