A los 48 años, Fred ha vivido con dolor de espalda durante 15 años. Es casado y tiene una hijastra de diecinueve años y un hijo de ocho años. Sus problemas en la espalda comenzaron en 1986 a consecuencia de un accidente laboral: un equipo pesado le cayó encima. Con el correr de los años, se ha herniado el mismo disco cuatro dolorosas veces y ha tenido dos cirugías y dos fusiones.

¿Cuál fue el primer signo de que algo andaba mal? ¿Qué síntomas experimentó?

Comencé a sentir un fuerte dolor en la pierna y en la espalda algunos días después del accidente. Me era muy difícil intentar levantarme de la cama en la mañana; sin mencionar lo que me costaba caminar o agacharme. No poder agacharme era un grave problema para un mecánico de piso.

¿Cómo fue la experiencia del diagnóstico?

Primero, me derivaron a un quiropráctico para realizar un tratamiento. Él pudo aliviar gran parte de mi dolor en la pierna, pero aún no estaba suficientemente bien para regresar al trabajo. El quiropráctico me diagnosticó hernia discal en la región lumbar, que estaba afectando a mis nervios. Me derivó a médicos ortopedistas que comenzaron a tratarme por una distensión muscular.

Estos médicos continuaron tratándome por la distensión muscular incluso después de que se enteraron de que tenía una hernia discal. Me dijeron que gran parte del dolor estaba en mi cabeza y que no debía hacerme tanto problema como lo hacía. Desde entonces, he consultado a siete médicos en los últimos 15 años, y tres médicos diferentes me han realizado cuatro cirugías.

¿Cuál fue su reacción inicial y después a más largo plazo ante el diagnóstico?

Mi primera reacción fue que aunque me hubiera lesionado la espalda, me recuperaría pronto. Generalmente me sano muy rápido, pero con esta situación, no sucedió así.

Mi reacción a largo plazo ante el problema definitivamente ha cambiado. Ha sido un proceso muy frustrante, tanto a nivel personal como profesional, y no se ve ninguna luz. He regresado dos veces a estudiar para terminar distintas profesiones, pero me ha sido muy difícil encontrar y mantener un trabajo. Y si bien he tenido cuatro cirugías, mis problemas con la espalda continúan. En los últimos tres años, se me ha dicho que probablemente sentiré dolor, tendré que tomar medicamentos narcóticos y no podré trabajar por el resto de mi vida.

Todo esto ha hecho que me resulte difícil mantener una actitud positiva, aunque lo intento. Recientemente, solicité una ayuda financiera para volver a estudiar, y estoy esperando su decisión.

¿Cómo maneja el dolor en la espalda?

Estoy tomando medicamentos fuertes para el dolor y medicamentos para la ansiedad y la depresión causadas por el dolor crónico. Hago muchos ejercicios de estiramiento para mantener los espasmos musculares al mínimo. También voy a la YMCA para usar el hidromasaje, la cabina de vapor y la piscina para hacer los ejercicios que pueda.

¿Ha realizado algún cambio en el estilo de vida o la alimentación en respuesta a su dolor de espalda?

Sí, he tenido que hacer muchos cambios en mi vida desde mi lesión. Ya no intento hacer cosas que impliquen mucha actividad física. Tampoco puedo trabajar en mis vehículos o arreglar cosas que se han echado a perder en la casa, ya que esto causa mucho dolor. Mi apetito ha disminuido dado que no hago suficiente ejercicio que me haga tener mucha hambre la mayoría de los días. Afortunadamente, tengo la suerte de nunca haber tenido un problema de peso. Sé que el aumento de peso se convierte en un problema para muchas personas con dolor de espalda.

¿Ha buscado algún tipo de apoyo emocional?

Consulto a un terapeuta todos los meses para hablar y obtener las reposiciones de mis medicamentos recetados. Tengo la suerte de tener a un psiquiatra muy bueno que ha sido muy comprensivo conmigo y los problemas físicos que tengo.

También pertenezco a un grupo de apoyo en Internet, que ha sido muy bueno. Es una gran ayuda poder hablar con otras personas que están pasando por el mismo tipo de situación. Es muy difícil encontrar personas a tu alrededor que realmente entiendan el dolor que sientes, o todos los problemas mentales y emocionales que este conlleva. También ruego a Dios que me dé fuerza para ayudarme a superar los días realmente malos.

¿Afecta a su familia el dolor en la espalda?

Este problema ha afectado a mi familia de diversas formas. Cuando me lesioné, tenía 33 años, estaba casado, había comprado recién mi primera casa y estaba armando mi vida. Ganaba bien y tenía una buena situación económica. Pero después de no poder volver a trabajar, mi esposa me abandonó. Tuve mi primer episodio de depresión fuerte, y me administraron muchos medicamentos. Los efectos secundarios fueron tan malos que dejé los medicamentos gradualmente y decidí lidiar con todo simplemente por mi cuenta.

Posteriormente, me enamoré de una nueva mujer y vivimos juntos durante muchos años antes de decidir casarnos. Tuvimos un hijo, quien ha sido una bendición del cielo para mí. Cuando estoy muy deprimido, pienso en él.

Después de 15 años de lidiar con esto, tengo muchas emociones negativas y rabia que a veces manifiesto a todos los que me rodean. Esto dificulta mucho mi relación con mi esposa y mi familia. Ahora me doy cuenta de que cuando sentía que perdía el control de mi vida, me desquitaba con mi familia, ya que era el único lugar donde sentía que todavía tenía control. Esto causó que mi familia se alejara de mi, lo que dificultó mantener mis relaciones en un nivel positivo.

¿Qué consejo le daría a alguien que vive con dolor de espalda?

Que sea muy cuidadoso al elegir a un médico. Personalmente, sólo trabajo con médicos que puedan mostrarme mis imágenes y resultados de los análisis y las pruebas y explicarme todo de una forma que puedo entender. Pero deben estar conscientes de que probablemente habrá muchas preguntas a las que nunca tendrán respuesta.

Al intentar regresar al trabajo, deben saber que el posible empleador revisará su situación. Según mi experiencia, los empleadores son reacios a contratar personas con problemas médicos importantes, ya que temen que falten al trabajo debido al dolor y a las citas médicas. También les preocupa la responsabilidad en caso de que se lesionen nuevamente en el trabajo.

Trabajen arduamente después de la operación para recuperar su fuerza y movilidad. Después de una cirugía, muchos de sus músculos estarán muy dañados, y se requerirá de mucho trabajo para recuperarlos. Cuantas más cirugías tengan, mayor será la cantidad de tejido cicatrizante y depósitos de calcio que se acumulará en su organismo. Esto puede causar un gran dolor.

Por último, traten de no volcar su ira y problemas de control en su familia o quienes le rodean. Recuerde que quienes no han pasado por esto posiblemente no pueden entender lo que usted está pasando. Incluso es posible que su familia no lo entienda la mayoría del tiempo.

Las entrevistas se realizaron en el pasado y es posible que no reflejen los estándares y las prácticas actuales de la medicina. Hable con su médico para obtener más información acerca de la forma en que esta condición se diagnostica y maneja hoy y qué métodos de tratamiento son adecuados para usted.