PD_Fitness_Wellbeing_67135 Ahora que está embarazada, es posible que, además de un vientre que crece, note otros cambios en su cuerpo. Algo que quizá note es la pérdida de orina cuando no está tratando de orinar. La pérdida del control de la vejiga, también denominada incontinencia, es común durante el embarazo y después del parto. La necesidad de correr al baño con frecuencia o el hecho de que tenga pérdidas de orina pueden hacerla sentir incómoda. No tenga vergüenza de hablar con su médico si tiene incontinencia. Puede ayudarla a entender el problema y a recuperar el control de la vejiga. He aquí cierta información que puede ayudarla a entender más.

¿Cómo funciona la vejiga?

La orina se almacena en la vejiga, que es un órgano ubicado en la pelvis. Los músculos de la pelvis ayudan a mantener la vejiga en su lugar. Cuando orina, la orina pasa desde la vejiga hacia fuera del cuerpo por un tubo denominado uretra. Unos músculos en forma de anillo (los esfínteres) mantienen la uretra cerrada de manera que no pase orina hasta que usted esté lista para orinar.

¿De qué manera el embarazo causa problemas en el control de la vejiga?

El peso de un bebé en el vientre y el acto de dar a luz pueden hacer que los músculos pélvicos se estiren y debiliten. Esto hace que la vejiga caiga y la uretra se estire. También pueden dañarse los nervios. Este daño en los músculos y los nervios causa problemas con el control de la vejiga.

¿Cómo puedo controlar la vejiga?

La buena noticia es que la incontinencia puede desaparecer una vez que los músculos pélvicos se curan, normalmente, alrededor de seis semanas después de dar a luz. Pero puede tomar medidas después del parto para minimizar los problemas con el control de la vejiga realizando los ejercicios de Kegel. Estos ejercicios fortalecen los músculos pélvicos.

Los ejercicios de Kegel no requieren equipos y se los puede realizar en cualquier lugar: sentada en el escritorio, parada en la cola del banco o incluso acostada en la cama. Se los realiza apretando los músculos del esfínter de la misma forma en que lo haría cuando se detiene el flujo de orina. Después de seis a ocho semanas de hacer los ejercicios, podrá notar menos pérdidas.

Hable con su médico para recibir más información sobre cómo realizar los ejercicios de Kegel correctamente. Después del embarazo, si los ejercicios de Kegel no la ayudan a controlar la incontinencia, es posible que su médico le indique otros tratamientos o la derive a un especialista que pueda ayudarla. He aquí algunos pasos generales para realizar los ejercicios de Kegel del Womenshealth.gov sitio web:

    
  • Apriete los músculos del esfínter como si estuviera tratando de detener el flujo de orina. No apriete los músculos del vientre, las piernas ni los glúteos.
  • Relájese. Vuelva a apretar los músculos. Mantenga la posición durante tres segundos. Relájese durante tres segundos.
  • Haga tres series de diez repeticiones.
  • Si la incontinencia sigue siendo una molestia, consulte otras opciones con su médico, como usar toallas absorbentes o pañales. Con el apoyo de su equipo sanitario, podrá controlar la incontinencia, así como otros cambios corporales que se producen con el embarazo.