Definición

Una fístula enterocutánea es una conexión anormal entre los intestinos y la piel. Los contenidos del intestino o del estómago pueden filtrarse a través de esta conexión. Los contenidos pueden filtrarse a otra parte del cuerpo o al exterior del cuerpo.

Esta afección puede llegar a ser grave. Necesitará que su médico le brinde atención médica.

Fístula enterocutánea

exh61124

Copyright © Nucleus Medical Media, Inc.

Causas

La mayoría de las fístulas enterocutáneas se desarrollan como una complicación de la cirugía de intestino. Otras causas incluyen:

    
  • Enfermedades intestinales tales como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa
  • Úlceras duodenales perforadas
  • Traumatismos (p. ej., balazo, apuñalamiento)
  • Factores de riesgo

    Los factores de riesgo que pueden incrementar el riesgo de sufrir una fístula enterocutánea son:

        
  • Antecedentes de tratamiento con radiación
  • Nutrición deficiente
  • Síntomas

    Si tiene alguno de estos síntomas, no suponga que se deba a una fístula. Estos síntomas podrían ser causados por otras afecciones. Informe al médico si presenta alguno de los siguientes síntomas:

        
  • Filtración de contenidos intestinales de una herida abdominal a la piel
  • Diarrea
  • Dolor abdominal
  • Signos de infección     
  • Fiebre, escalofríos, latidos cardiacos rápidos
  • Deshidratación
  • Diagnóstico

    El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. Se le realizará un examen físico. Es posible que deba consultar a un cirujano colorrectal.

    Las pruebas pueden incluir:

        
  • Esofagografía (con bario): una serie de radiografías de la garganta. El bario ayuda a que las imágenes de la garganta sean más claras.
  • Enema de bario (si el colon está implicado): se inserta líquido en el recto. El líquido hace que el colon se vea en una radiografía.
  • Fistulografía: se inserta colorante en una abertura de la piel. Se toman radiografías.
  • TC del abdomen : se toman varias imágenes radiográficas transversales para observar los órganos dentro del cuerpo.
  • Ultrasonido: una prueba que usa ondas sonoras para examinar el abdomen.
  • Tratamiento

    La fístula debería curarse por sí misma en el plazo de 2 a 8 semanas. Consulte con el médico cuál es el mejor plan para usted. Las opciones de tratamiento incluyen:

        
  • Puede necesitar asistencia nutricional mientras la fístula se cura:     
  • Es posible que necesite comer y beber alimentos con muchas calorías durante un tiempo.
  • Es posible que deba recibir productos nutritivos a través de una sonda conectada al estómago o el intestino.
  • Si los intestinos necesitan descansar, es posible que le administren productos nutritivos a través de la vena.
  • Es posible que se receten antibióticos para ayudar a prevenir o controlar la infección.
  • Se puede fijar un tubo de drenaje a la herida para recolectar la filtración de la fístula.
  • Si la fístula no se cura, puede ser necesario extirpar parte del intestino.
  • Prevención

    No hay medidas que pueda tomar para ayudar a prevenir fístulas.