Definición

La ruptura prematura de membranas (RPM) es la rotura del saco amniótico antes de que comience el trabajo de parto. El saco contiene líquido (amniótico) y el bebé en desarrollo. El líquido amniótico dentro del saco gotea o chorrea. A esto también se le conoce como “romper bolsa”.

Feto con saco amniótico

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La RPM ocurre en aproximadamente el 10% de todos los embarazos. En el 60 al 80% de los casos, la RPM ocurre al final del embarazo. La madre entra en trabajo de parto entre las 24 y las 48 horas después de romper bolsa. Con menos frecuencia, las membranas se rompen prematuramente en un embarazo. La ruptura de más de tres o cuatro semanas antes de su fecha de parto se conoce como ruptura prematura de las membranas antes de término.

La ruptura prematura de las membranas aumenta los riesgos de ciertas complicaciones en el embarazo, entre ellas:

    
  • Infección uterina
  • Parto prematuro
  • Cordón umbilical prolapsado (cordón umbilical que se aprieta entre el bebé y la pelvis)
  • Llame a su médico de inmediato si sospecha que ha roto bolsa.

    Causas

    Las causas de la RPM no se conocen con claridad. Algunas de las causas posibles son:

        
  • Dilatación precoz del cuello uterino, tal vez debido al peso del bebé y de la placenta o a cambios en el mismo cuello uterino
  • Infecciones de la vagina, del útero o de las membranas que rodean el feto
  • Trabajo de parto prematuro (trabajo de parto que ocurre tres semanas o más antes de la fecha prevista)
  • Amniocentesis
  • Mala higiene dental
  • Factores de riesgo

    Los siguientes factores podrían incrementar su probabilidad de tener RPM:

        
  • Tabaquismo
  • RPM en embarazos anteriores
  • Embarazo de gemelos o más
  • Infección bacteriana en la vagina, especialmente durante el segundo trimestre
  • Cuello uterino insuficiente o debilitado
  • Cerclaje cervical (procedimiento en el cual se cose el cuello uterino para evitar que se abra prematuramente)
  • Ciertos procedimientos usados para tratar las afecciones anormales del cuello uterino
  • Demasiado líquido amniótico
  • Síntomas

    El principal síntoma de la RPM es el líquido que gotea de la vagina. Puede experimentar un chorro repentino de líquido o un goteo constante y lento. Puede resultar difícil distinguir entre un goteo amniótico lento y la orina. El médico puede hacer pruebas simples para determinar esto.

    La RPM también aumenta el riesgo de infección. Los síntomas incluyen fiebre superior a 100,4 ºF (38 ºC) y dolor abdominal con la palpación.

    Si usted tiene alguno de estos síntomas llame a su médico inmediatamente.

    Diagnóstico

    Si tiene una gran cantidad de líquido que sale de la vagina, el diagnóstico de RPM puede ser sencillo. Para confirmar el diagnóstico, el médico puede realizar las siguientes pruebas.

        
  • Examen pélvico: el médico podrá observar el goteo de líquido por el cuello uterino o una acumulación de líquido detrás del cuello uterino.
  • Prueba del mismo líquido:     
  • Se coloca una gota del líquido en un papel de nitrazina. El líquido amniótico cambia el color del papel de verde amarillento a azul oscuro.
  • Extensión de un poco de líquido en un portaobjetos; se deja secar y se observa en el microscopio. El líquido amniótico se seca en forma de pluma o helecho.
  • El médico también controlará que no tenga fiebre y demás signos de infección. Controlará a su bebé para detectar signos de sufrimiento fetal.

    Tratamiento

    El tratamiento de la RPM depende de cuándo ocurre en el embarazo. Cuando esté cerca de su fecha de parto, se la controlará estrictamente a usted y a su bebé las 24 horas. Por lo general, esto se realiza en el hospital. Si el trabajo de parto no se inicia, el riesgo de infección para usted y su bebé comienza a aumentar. La mayoría de los médicos usa medicamentos para inducir el parto.

    La RPM puede ocurrir en forma más prematura en el embarazo. En este caso, la mayoría de los médicos tratará de extender el embarazo lo más posible. Durante este período de espera, se controlará cuidadosamente la salud suya y de su bebé para detectar signos de infección y/o sufrimiento fetal. Cuando haya riesgo de nacimiento prematuro debido a la RPM, el tratamiento puede incluir:

        
  • Inyecciones de esteroides para ayudar a acelerar el desarrollo de los pulmones del bebé
  • Administración de tocolíticos para detener o impedir el inicio del trabajo de parto
  • Antibióticos para tratar o prevenir la infección
  • Fármacos para inducir el parto si se desarrollan signos de infección o de sufrimiento fetal
  • Prevención

    Según las investigaciones actuales, las mujeres con infecciones bacterianas en la vagina deben tratarse con antibióticos durante el segundo trimestre del embarazo. Esto puede ayudar a prevenir la RPM. Las mujeres embarazadas deben dejar de fumar .