Definición

La hemorragia subaracnoide es un tipo de apoplejía que ocurre cuando se rompe un vaso sanguíneo y la sangre llena rápidamente el área que rodea el cerebro y la médula espinal, llamado espacio subaracnoide. Este espacio contiene líquido cefalorraquídeo, que amortigua y lubrica el cerebro y la médula espinal. Esta condición de amenaza para la vida, que requiere cuidado médico de emergencia, puede incrementar la presión alrededor del cerebro y puede interferir con su función.

  • Hemorragia Subaracnoide

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  • Causas

    La hemorragia subaracnoide ocurre aproximadamente en 30,000 estadounidenses cada año y es más común en personas entre los 35 y 65 años de edad. Generalmente es causada por:

        
  • Lesión seria en la cabeza
  • Ruptura de aneurismas cerebrales y otras deformidades de los vasos sanguíneos en la base del cerebro (hemorragia subaracnoide espontánea); por lo general dichos defectos están presentes desde el nacimiento.
  • Trastornos de sangrado
  • Uso de drogas ilícitas (especialmente cocaína y anfetaminas)
  • Factores de Riesgo

    Los siguientes factores incrementan sus probabilidades de desarrollar hemorragia subaracnoide. Si usted sabe que tiene alguno de estos factores de riesgo, dígaselo a su médico:

        
  • Trastornos asociados con vasos sanguíneos debilitados, incluyendo enfermedad renal poliquística , displasia fibromuscular, o trastornos del tejido conectivo
  • Historial pasado de aneurismas
  • La presión arterial elevada incrementa el riesgo de ruptura de aneurismas
  • Fumar
  • Consumo de alcohol moderado a abundante
  • Deficiencia de estrógeno
  • Síntomas

    Si usted experimenta alguno de estos síntomas no asuma que se debe a hemorragia subaracnoide. Estos síntomas podrían ser causados por otras condiciones de salud menos serias. Sin embargo, si experimenta alguno de ellos, debe recibir atención médica inmediata.

        
  • Dolor de cabeza fuerte y muy repentino (con frecuencia se describe como el "peor dolor de cabeza de mi vida")
  • Breve pérdida de la conciencia
  • Ataques
  • Náusea
  • Debilidad en un costado de su cuerpo
  • Adormecimiento u hormigueo inexplicables
  • Arrastrar las palabras u otra alteración del habla
  • Problemas de la visión, como visión doble, puntos ciegos, o pérdida temporal de la visión en un lado
  • Rigidez en el cuello o dolor en el hombro
  • Confusión
  • Diagnóstico

    Su médico le preguntará acerca de sus síntomas e historial clínico, y le realizará un examen físico.

    Exámenes podrían incluir los siguientes:

        
  • Tomografía computarizada de la cabeza : un tipo de radiografía que usa una computadora para tomar imágenes de las estructuras internas de la cabeza
  • Punción lumbar (punción raquídea) : un procedimiento para determinar si hay sangre en el líquido cefalorraquídeo
  • Angiograma : un tipo de radiografía que toma imágenes de los vasos sanguíneos del cerebro después de inyectar un líquido de contraste en el torrente sanguíneo
  • Tratamiento

    La hemorragia subaracnoide es una condición seria que requiere de tratamiento inicial en la unidad de cuidado intensivo. A pesar del tratamiento, entre 25% y 30% de los pacientes con esta enfermedad mueren.

    El objetivo del tratamiento es detener el sangrado, limitar el daño al cerebro, y reducir el riesgo de recurrencia. Si el sangrado es a causa de un aneurisma cerebral, por lo general un cirujano intentará detenerlo usando varias técnicas. Los pacientes reciben medicamentos para asegurar el flujo apropiado de sangre al resto del cerebro, y deben permanecer en reposo absoluto en cama para prevenir sangrado adicional. Una vez que se estabiliza la situación, los pacientes emprenden un programa vigoroso de rehabilitación.

    Si se le diagnostica una hemorragia subaracnoide, siga las indicaciones de su médico.

    Prevención

    Los aneurismas presentes desde el nacimiento no se pueden prevenir y, debido a su baja frecuencia, los médicos no recomiendan realizar análisis para detectarlos. Sin embargo, no fumar y controlar la presión arterial, en teoría pueden reducir el riesgo de una ruptura si existe un aneurisma. Si por casualidad se descubre un aneurisma no roto en un individuo joven, generalmente se le retirará quirúrgicamente si es posible.

    El uso habitual de cinturones de seguridad y cascos de motocicletas puede reducir el riesgo de sufrir una hemorragia subaracnoide por traumatismos de cráneo .