Panorama

La Desensibilización Potenciada de Enzimas (EPD) es una forma alternativa de "inyección contra alergias" originalmente popularizada en el Reino Unido en la década de 1960 por un hombre llamado Leonard McEwan. Involucra la inyección de niveles muy bajos de alérgeno, combinado con la enzima que existe de manera natural llamada beta glucuronidasa. Los partidarios de la EPD afirman que este método llega a la raíz de los problemas de alergias, y produce beneficios permanentes al "re-entrenar" al sistema inmune. Se supone que puede tratar de manera exitosa literalmente cientos de condiciones médicas, desde artritis reumatoide hasta epilepsia. Sin embargo, la evidencia usada para apoyar estas afirmaciones es considerablemente poco significativa.

Por ejemplo, los partidarios de la EPD citan "estudios" que muestran que la EPD ofrece índices de cura que se acercan al 85% para numerosas enfermedades. Sin embargo, esta evidencia no es confiable científicamente. La investigación citada era del tipo llamado un estudio "abierto, no controlado". Esto significa que los investigadores (o practicantes) administraban EPD a las personas y luego notaban si veían algún beneficio. Aunque resultados positivos en este tipo de investigación pueden parecer intuitivamente querer decir algo, ésta es una ilusión. Este es el problema subyacente: para la mayoría de condiciones, un alto porcentaje de personas que reciban placebo mejorarán o parecerán mejorar, y con frecuencia drásticamente.

Las razones para este hecho son complicadas y sorprendentes: se da una explicación detallada en ¿Por Qué Esta Base de Datos Confía en Estudios Doble Ciego? La conclusión es que para que los investigadores muestren en realidad que un tratamiento es efectivo, deben compararlo con un tratamiento de placebo. Además, deben realizar el estudio de una manera doble ciego, lo cual significa que ni los practicantes ni el paciente sabe quién está recibiendo el tratamiento real y quién está recibiendo placebo. Finalmente, tales estudios deben ser aleatorios , lo cual significa que las personas son asignadas al tratamiento o al grupo de placebo al azar (como lanzar una moneda) en lugar de hacerlo por elección. Se ha realizado uno de tales estudios, aleatorio, doble ciego y controlado con placebo sobre la EPD, y aunque se vieron beneficios entre los que recibieron EPD, ocurrieron beneficios iguales entre los que recibieron placebo.

En este estudio doble ciego, controlado con placebo , 183 personas con un historial de fiebre del heno consistente fueron tratadas con EPD o placebo y se les dio seguimiento durante la temporada de fiebre del heno. 1 La preparación de EPD contenía beta glucuronidasa, 1,3-ciclohexanediol, sulfato de protamina, y un extracto mezclado de alérgenos, incluyendo polen, esporas de hongos, caspa de gato y perro y ácaros de polvo. El tratamiento falso sólo contenía salina. Ni los investigadores que administraron las inyecciones ni los participantes del estudio sabían cuál era cuál. Los resultados no mostraron diferencia en los síntomas entre los dos grupos, como se midió en los días sin problema, puntuación de calidad de vida o puntuaciones de severidad de síntomas.

No sería correcto decir que este estudio probó que la EPD fuera inefectiva . Ningún estudio solo lo puede hacer. Sin embargo, estos resultados sí resaltan lo inadecuado de la evidencia a favor de la EPD. Al menos hasta que un estudio diseñado adecuadamente encuentre que la EPD es efectiva, se debe considerar al tratamiento como completamente carente de evidencia científica de apoyo.

Una insuficiencia científica similar socava las aseveraciones hechas por los partidarios de la EPD con respecto a cómo funciona. Un sitio web de la EPD declara lo siguiente: "La EPD estimula al sistema inmunológico para producir nuevas células T-supresoras... éstas tardan de 3 a 4 semanas para madurar antes de que puedan comenzar su tarea de incapacitar a células mal codificadas que ayudan a T." De manera esencial, este es un programa de re-entrenamiento para que el cuerpo no reaccione a aquellas sustancias contenidas en la inyección. Las células mal codificadas son una parte de la cadena que estimula la producción de histamina, el principal desencadenante de respuesta alérgica." 2 Aunque esta aseveración puede sonar impresionante en la superficie, sólo tiene éxito como anuncio; como ciencia, se aleja demasiado de los hechos conocidos para ser tomada seriamente.

Temas de Seguridad

Ya sea que la EPD es o no es efectiva, parece ser segura. Ninguna reacción adversa seria se ha asociado con su uso. Aunque en teoría las reacciones alérgicas pueden ocurrir en respuesta a inyecciones de EPD, la cantidad de alérgenos usados en la EPD es mucho más baja de la cantidad usada en una "inyección normal" contra alergias, que en realidad éstas no podrían ocurrir.

Los partidarios de la EPD afirman que puede haber una respuesta temporal de empeoramiento que es parte del proceso de curación; sin embargo, esto no se ha documentado.