La alfalfa es una de las primeras plantas cultivadas, utilizada durante siglos para alimentar a los animales de granja. Probablemente esto es cierto en parte debido a que es fácil de cosechar, crece en muchos climas variados en todo el mundo y brinda una rica fuente de proteínas para el ganado, los caballos, ovejas y otros animales. El nombre alfalfa viene del árabe al-fac-facah que quiere decir "padre de todos lo alimentos". 1 Su alto contenido de proteína y sus abundantes reservas de vitaminas también la convierten en una buena fuente nutritiva para los humanos. Los usos medicinales históricos (pero sin documentar) de la alfalfa incluyen el tratamiento del malestar estomacal, la artritis, problemas con la vejiga y el riñón, forúnculos y menstruación irregular.

Requerimientos/Fuentes

Los gérmenes de alfalfa aparecen en muchas ensaladas y en la sección de productos orgánicos del supermercado. Hierbas en polvo o cápsulas y tabletas que contienen hojas o semillas de alfalfa están disponibles en farmacias y en tiendas de comida orgánica.

Dosis Terapéuticas

Una dosis típica de alfalfa para preparar un té es de 1 a 2 cucharaditas por taza, sumergida en agua hirviendo durante 10 a 20 minutos. Las tabletas y cápsulas de alfalfa entera o de extracto de alfalfa deben tomarse de acuerdo a las recomendaciones del fabricante. Se dice que ciertos productos están libres de canavanina (vea Cuestiones de Seguridad) y de otros constituyentes potencialmente dañinos y podrían ser preferibles. 2

Usos Terapéuticos

La alfalfa es alta en contenido de vitaminas, proporcionando beta-caroteno , distintas vitaminas B y vitaminas C , E y K y pueden usarse como un suplemento alimenticio. 3 Sin embargo, tenga en cuenta que las dosis altas de alfalfa podrían presentar algunos riesgos de salud (ver Cuestiones de Seguridad más adelante)

Numerosos estudios animales4 - 15 y pruebas preliminares con humanos 16,17,18 indican que los extractos de las semillas, hojas y raíces de alfalfa podrían ser útiles para disminuir los niveles de colesterol . Sin embargo, no han habido ninguna prueba bien diseñada del tipo doble ciego con placebo controlado que demuestren que la alfalfa es útil para este (o cualquier otro) propósito. (Para más información acerca del por qué los estudios del tipo doble ciego son tan importantes, vea ¿Por qué las Terapias Complementarias se Basan en los Estudios de Doble Ciego? )

Los estudios que utilizan ratones para investigar el uso tradicional de la alfalfa para la diabetes descubrieron que ésta mejoró algunos síntomas. 19,20

También se ha investigado la alfalfa en el laboratorio (pero aún no se ha evaluado con personas) como una fuente de estrógenos de la planta los cuales podrían hacerla útil para la menopausia . 21,22,23 La alfalfa también podría tener algún uso para combatir los hongos. 24,25,26 Las ratas que alimentadas con una enfermedad que provocaba hongos pudieron eliminar la mayoría de los hongos de sus sistemas cuando se les dio una dieta alta en alfalfa. Se ha sugerido que una de las saponinas de la alfalfa provoca daño a las membranas celulares de los hongos.

Finalmente, se ha propuesto a la alfalfa como un tratamiento para la fiebre de heno , pero no hay evidencia científica de que sea útil para este propósito.

Cuestiones de Seguridad

La alfalfa en sus distintas formas puede presentar algunos riesgos de salud. La hierba de la alfalfa en polvo, el germen de alfalfa y las semillas de alfalfa contienen L-cavanina, una substancia que podría provocar cuentas anormales de glóbulos, agrandamiento de bazo o reincidencia del lupus en pacientes con esta enfermedad bajo control. Sin embargo, hervir la alfalfa podría corregir este problema.

Los investigadores que están indagando la habilidad de las semillas de alfalfa para disminuir los niveles de colesterol descubrieron que tenía otro efecto sobre los animales de laboratorio utilizados para las pruebas. En algunos de los monos, ésta provocó una enfermedad muy similar al lupus. 27 Mayor investigación sobre este efecto reveló que los monos que tenían conteos anormales de glóbulos al momento de comer ya fuera semillas de alfalfa o gérmenes y después se recuperaron cuando la alfalfa ya no era parte de su dieta, desarrollaron nuevamente los síntomas cuando se les dio un componente aislado de la alfalfa llamado L-cavanina. 28 Las semillas y gérmenes de alfalfa tiene una concentración mayor de L-cavanina que las hojas o las raíces.

En una prueba clínica de semillas de alfalfa para reducir los niveles de colesterol involucrando a tres voluntarios humanos, un hombre participante que desarrolló pancitopenia (un número anormalmente bajo de todos los tipos de glóbulos) y agrandamiento del bazo. 29 Además, hay dos reportes de casos publicados sobre pacientes que tenían lupus que estaba controlado con terapia de medicamentos que sufrieron recaídas después de consumir tabletas de alfalfa. De nuevo, se piensa que la L-canavanina es la responsable de estos efectos.

Cuando las semillas de alfalfa fueron tratadas en un autoclave (se calentaron a temperaturas extremadamente altas) y se les dio a los monos durante un año, no se observaron efectos nocivos y disminuyeron los niveles de colesterol de los monos. 30 Podría ser que la L-canavanina sea destruida por el calor extremo, mientras que las saponinas que parecen ser responsables de los efectos benéficos de la alfalfa permanecieron intactas. Si es así, un producto tratado con calor podría demostrar ser efectivo; sin embargo, aún falta mucha investigación por hacer antes de que sepamos esto con certeza.

En el momento presente, parece ser prudente que la gente diagnosticada con lupus o aquella que sospecha de una predisposición al lupus con base en antecedentes familiares, probablemente deba evitar la alfalfa. Esto incluye las tabletas utilizadas como suplementos y los gérmenes utilizados en la ensalada (en su lugar utilice la lechuga o la espinaca).

Debido a los efectos estrogénicos de algunos componentes de la alfalfa, ésta no es recomendada para las mujeres embarazadas o que están amamantando o para los niños pequeños. Además, el alto contenido de vitamina K en la alfalfa podría, en teoría, hacer menos efectivo al medicamento warfarina (Coumadin).

Finalmente, se han documentado un número de casos de intoxicación por alimentos de gérmenes frescos infectados con las bacterias que estaban presentes en las semillas antes de que germinaran. 31,32,33 Desafortunadamente, los gérmenes pueden parecer frescos y todavía así tener suficientes bacterias para provocar enfermedad en las personas que lo consumen. Algunos trabajadores del cuidado de la salud recomiendan que aquellos en un alto riesgo de dichas infecciones - los niños pequeños, aquellos con enfermedades crónicas y los ancianos - eviten comer gérmenes.

Interacciones de las que Debe Estar Consciente

Si usted está tomando warfarina (Coumadin), el alto contenido de vitamina K de la alfalfa podría hacerla menos efectiva.