Muchas personas se preocupan por la posibilidad de subir de peso al dejar de fumar. Pero, con una dieta saludable y ejercicio regular, se puede evitar este aumento de peso. Además, adoptar estos factores de estilo de vida saludable hará que se sienta mejor y le ayudará a no volver a fumar.

Dieta

Todos deberíamos esforzarnos por llevar una dieta saludable, sin que importe cuáles son nuestras metas específicas. Pero cuando deja de fumar, es especialmente importante. Una dieta saludable puede ayudar a prevenir el aumento de peso y puede ayudar a su organismo a recuperarse del daño que causa el hecho de fumar. Además, adaptar sus hábitos alimentarios le da algo en qué concentrarse que no sea fumar. Por ejemplo, cuando tenga un fuerte deseo de llevarse algo a la boca o hacer algo con las manos, tome algunas zanahorias o palomitas de maíz en lugar de un cigarrillo. También considere reemplazar el acto de fumar por apretar una pelota blanda, en lugar de optar por comer.

Cuando coma mejor, se sentirá mejor. Y esto ayudará a reforzar el bien que hace por su organismo al dejar de fumar y adoptar otros hábitos de un estilo de vida saludable.

Ejercicio físico

El ejercicio regular es una forma excelente de evitar que los kilos se acumulen y también, de perder algunos. Cuanto más tiempo se mantenga sin fumar, más fácil le resultará respirar cuando se ejercita. Quizás desee empezar de a poco, pero la clave es comenzar una rutina regular de ejercicio: comience con tres a cuatro días por semana, aunque solo pueda hacer de 10 a 20 minutos de ejercicio por día. Aumente el tiempo gradualmente cada día. Además, al ejercitarse con regularidad, será menos probable que vuelva a fumar.

Si no tiene una rutina regular de actividad física, hable con su médico antes de comenzar un programa de ejercicios.

Muchos otros beneficios

Existen muchos otros beneficios en dejar de fumar. Trate de concentrarse en los aspectos positivos de dejar en lugar de los negativos. Cuando deje de fumar, olerá mejor, tendrá dientes más blancos, respirará mejor y tendrá más energía. Y estos son solo algunos de los beneficios rápidos. Los beneficios a largo plazo pueden incluir menos arrugas, un corazón más sano y todo el dinero que ahorrará por no comprar cigarrillos.