Generalmente, el herpes zóster se diagnostica fácilmente por su característico malestar/dolor y su sarpullido distintivo. Para confirmar que usted tiene herpes zóster, su médico podría raspar parte de la piel de una ampolla o recolectar parte de su líquido. Estas muestras entonces se pueden enviar a un laboratorio para su examinación. Estos exámenes pueden detectar la presencia del virus varicella-zóster.

Estos exámenes incluyen:

    
  • Examinación microscópica
  • Cultivo viral
  • Inmunofluorescencia
  • Técnicas de reacción en cadena de la polimerasa
  • Podría tardar tanto como tres semanas o varias semanas para obtener los resultados de algunos de estos exámenes.