Terapia Física

La terapia física puede ayudarle a manejar los síntomas físicos del mal de Parkinson. Los fisioterapeutas pueden enseñarle ejercicios para que usted los haga solo, o puede asistir a sesiones regulares de terapia física.

La terapia física puede ayudarle a:

    
  • Incrementar su fuerza
  • Reducir la rigidez
  • Desarrollar la flexibilidad
  • Mejorar su resistencia
  • Optimizar la coordinación
  • Aprender a prevenir caídas