Si usted tiene trastorno de pánico, podría sentirse repentinamente atemorizado sin razón. Estos arranques inesperados y repetidos de terror se llaman ataques de pánico. Los ataques de pánico pueden suceder en cualquier momento y en cualquier lugar sin tener alguna advertencia. Con frecuencia, éstos suceden en tiendas de comestibles, centros comerciales, multitudes, o mientras viaja. Los ataques de pánico no duran mucho tiempo, pero son tan atemorizantes que se sienten como si duraran una eternidad.

Usted podría vivir en constante temor de otro ataque y podría permanecer alejado de lugares en los que ha tenido un ataque. Para algunas personas, el temor absorbe sus vidas y podrían tener temor a salir de su casa. Estas personas desarrollan una condición conocida como agorafobia , que es el temor de lugares desconocidos o el temor a estar en lugares donde podría sentirse atrapado o incapaz de escapar. Las personas con agorafobia temen a estar en multitudes, permanecer formadas, entrar a centros comerciales, y subirse a los autos o al transporte público.

Síntomas de ataques de pánico incluyen:

    
  • Sensaciones repentinas de terror sin razón
  • Dolores en el pecho
  • Latidos cardiacos acelerados, fuertes, o con saltos
  • Sensación de asfixia
  • Dificultad para respirar
  • Mareos
  • Sudoración excesiva
  • Escalofríos o bochornos
  • Náusea o problemas estomacales
  • Temblores o sacudidas
  • Sensación de adormecimiento u hormigueo
  • Sentirse fuera de control
  • Sensaciones de irrealidad, o de ser separado del cuerpo
  • Una urgencia por huir
  • Temor de fatalidad inminente, como muerte, ataque cardiaco, asfixia, pérdida de control, o vergüenza
  • Temor a morir o volverse loco