Los ataques que caracterizan a la epilepsia difieren en su severidad y pueden causar una amplia variedad de síntomas. Algunos ataques pueden ser leves, y durar sólo uno o dos minutos. Otros ataques causan síntomas intensos que duran mucho más tiempo. Los ataques repetitivos agudos pueden provocar daño al corazón o cerebro, y posiblemente la muerte si no se recibe tratamiento de emergencia rápidamente.

Existen muchas maneras diferentes para clasificar los ataques. Por ejemplo:

Ataques Parciales, Jacksonianos, o Focales

Estos ataques surgen de sólo una parte del cerebro. Síntomas incluyen:

    
  • Sensaciones de hormigueo o adormecimiento en los brazos, piernas, manos, o pies
  • Movimientos nerviosos musculares de miembros unilaterales, manos, dedos, o músculos
  • Experimentar olores, sabores, visiones, sonidos, u otras sensaciones que no son reales
  • Movimientos o gestos inusuales, repetitivos, incontrolados, como movimientos de masticar o hacer ruido con los labios (llamados automatismos)
  • Inmovilidad
  • El término Jacksoniano implica que los síntomas se propagan de manera en marcha.

    Ataques Convulsivos Generalizados (De Gran Mal)

    Estos ataques surgen de ambos lados del cerebro. Síntomas incluyen:

        
  • Pérdida de la conciencia
  • Pérdida de control urinario o intestinal
  • Espasmos musculares (movimientos clónicos) o rigidez (movimientos tónicos) de los músculos
  • Ataques de caídas
  • Movimientos o gestos inusuales, repetitivos, incontrolados (automatismos)
  • Morderse la lengua
  • Antes de las convulsiones:     
  • Sentir premonición o alerta inusual (aura), como el olor de caucho quemándose
  • Después de las convulsiones:     
  • Sueño profundo, somnolencia, confusión, o respuesta alterada (estado postictal)
  • Despertar con dolor de cabeza
  • Despertar sin recuerdo (amnesia) del ataque
  • Ataques Generales Sin Convulsiones

    Éstos también se conocen como ataques de pequeño mal y son más comunes en niños. Síntomas incluyen:

        
  • Apariencia de estar soñando despierto
  • Parpadeo de los ojos rítmicamente
  • Movimientos nerviosos de músculos faciales
  • No tener recuerdo del ataque después que ocurrió