Es más probable que la cirugía para tratar epilepsia sea exitosa en las siguientes situaciones:

    
  • Cuando los ataques ocurren sólo en una parte del cerebro (ataques parciales o focales)
  • Cuando los ataques comienzan como ataques parciales antes de propagarse al resto del cerebro
  • Cuando los medicamentos no controlan los ataques o causan efectos secundarios negativos severos
  • Cuando se usa para eliminar la causa subyacente de los ataques, como un tumor cerebral o exceso de líquido en el cerebro
  • Cuando hay epilepsia multifocal unilateral con hemiplegia infantil (como encefalitis de Rasmussen )
  • Sin embargo, antes de tomar la decisión de someterse a cirugía, usted y su médico deben considerar los siguientes factores:

        
  • Frecuencia y severidad de sus síntomas
  • El área del cerebro involucrada, y la importancia de esa área para la vida diaria
  • Los principales tipos de cirugía usados para tratar epilepsia son:

    Lobectomía o Lesionectomía

    Este procedimiento involucra la remoción del área del cerebro que está produciendo los ataques, llamado el foco de ataques. Esto sólo es adecuado en pacientes que tienen ataques parciales que se originan sólo en una parte del cerebro. La cirugía es exitosa en el 50%-90% de las veces.

    Transección Subpial Múltiple

    Ésta cirugía involucra una serie de cortes a lo largo del canal nervioso mediante el cual se propagan los impulsos de ataques. La cirugía está diseñada para evitar que los ataques se propaguen dentro de otras partes del cerebro mientras que dejan en su sitio las habilidades normales del paciente. Algunas veces, esto se realiza solo y algunas veces además de una lobectomía. Esto se realiza solo en pacientes cuyos ataques epilépticos se originan en una parte del cerebro que no se puede remover. Esta cirugía mejora el control de ataques aproximadamente en el 70% de pacientes.

    Sección del Cuerpo Calloso

    Esta cirugía involucra cortar las conexiones nerviosas entre los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro para evitar que los ataques se propaguen de un costado al otro. Con frecuencia, se realiza en dos pasos. La primera operación separa parcialmente las dos mitades del cerebro, pero deja algunas conexiones en su sitio. Si se detienen los ataques generalizados, no se realiza cirugía adicional. Si los ataques continúan, se puede realizar una segunda operación que complete la separación.

    La sección de cuerpo calloso se realiza principalmente en niños con ataques severos que comienzan en un hemisferio del cerebro y se propagan al otro. La cirugía puede ayudar a prevenir ataques generalizados. Sin embargo, la cirugía no previene ataques en el lado del cerebro donde se origina el ataque.

    Hemisferectomía

    Esta cirugía involucra la remoción de la mitad de la capa externa del cerebro (corteza). Por lo general se realiza sólo en niños cuya epilepsia no esté respondiendo bien a medicamentos y que tienen una de estas condiciones:

        
  • Encefalitis de Rasmussen
  • Otro daño severo a un hemisferio cerebral
  • Esta cirugía es radical, y sólo se usa como último recurso. La recuperación requiere rehabilitación intensa para recuperar las funciones normales. Sin embargo, después de esta cirugía, los niños por lo general:

        
  • Tienen ataques reducidos en gran medida o incluso eliminados
  • Se recuperan bien de la cirugía
  • Con frecuencia casi recuperan las actividades normales. Sin embargo, ellos tendrán:     
  • Debilidad y pérdida de movimiento en un costado del cuerpo.
  • Pérdida de visión periférica (de costado)
  • Aproximadamente la mitad de los pacientes necesitan permanecer tomando sus medicamentos después de esta cirugía. Y, aproximadamente la mitad puede reducir lentamente sus medicamentos si ellos no tienen ataques durante 12 meses.

    La probabilidad de recuperación de esta cirugía es mejor en niños pequeños. Por lo tanto, se realiza una hemisferectomía lo más temprano posible en la vida de un niño y casi nunca se realiza en niños mayores de 13 años.