La cirugía para tratar la epilepsiatiene más probabilidades de ser eficaz en los siguientes casos:

    
  • Cuando las convulsiones ocurren solo en una parte del cerebro: convulsiones parciales o focales
  • Cuando las convulsiones comienzan como convulsiones parciales antes de propagarse al resto del cerebro
  • Cuando los medicamentos no controlan las convulsiones o provocan efectos secundarios negativos graves
  • Se usa para eliminar la causa subyacente de las convulsiones, como un tumor cerebral o un exceso de líquido en el cerebro.
  • Existe epilepsia multifocal unilateral con hemiplejía infantil, como la encefalitis de Rasmussen.
  • Antes de decidir si se practica la cirugía, usted y su médico deben tener en cuenta los siguientes factores:

        
  • La frecuencia y la gravedad de los síntomas
  • El área del cerebro involucrada y la importancia de dicha área para la vida cotidiana
  • Los principales tipos de cirugía que se usan para tratar la epilepsia son los siguientes:

    Lobulectomía o lesionectomía

    Este procedimiento implica extirpar el área del cerebro que produce las convulsiones, denominada “foco de la convulsión”. Este procedimiento se recomienda solamente para los pacientes que tienen convulsiones parciales que ocurren en una sola parte del cerebro. La cirugía suele ser eficaz para reducir la frecuencia de las convulsiones. En particular, resulta útil en los pacientes con determinados tipos de epilepsia del lóbulo temporal.

    Transección subpial múltiple

    Esto implica una serie de cortes a lo largo de la vía nerviosa por la que se propagan los impulsos de la convulsión. La cirugía se diseñó para evitar que las convulsiones se propaguen a otras partes del cerebro sin afectar las capacidades normales del paciente. En algunas ocasiones, se realiza solo esta cirugía y, en otras, se practica en combinación con una lobulectomía. Cuando no se combina, se realiza en los pacientes cuyas convulsiones epilépticas ocurren en una parte del cerebro que no se puede extirpar. Esta cirugía mejora el control de las convulsiones en aproximadamente el 70% de los casos. La transección subpial múltiple es menos frecuente que la lobulectomía.

    Callosotomía

    Esta cirugía implica cortar las conexiones nerviosas entre los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro para evitar que las convulsiones se propaguen de un lado al otro. Con frecuencia, se realiza en dos pasos. En la primera operación, se separan en forma parcial las dos mitades del cerebro, pero se dejan algunas conexiones. Si las convulsiones generalizadas dejan de ocurrir, no se realiza ninguna otra cirugía. Si las convulsiones continúan, se puede realizar una segunda operación para completar la separación.

    La callosotomía se realiza principalmente en niños con convulsiones graves que comienzan en un hemisferio del cerebro y se propagan al otro. La cirugía puede ayudar a prevenir las convulsiones generalizadas. Sin embargo, no previene las convulsiones en el lado del cerebro en donde se originan.

    Hemisferectomía

    Esta cirugía implica la extirpación de la mitad de la capa externa del cerebro, denominada “corteza”. Por lo general, se realiza solamente en niños cuya epilepsia no responde bien a los medicamentos y que presentan una de las siguientes condiciones:

        
  • Encefalitis de Rasmussen
  • Otros daños graves en un hemisferio del cerebro
  • La recuperación requiere una rehabilitación intensa para recuperar las funciones normales. Sin embargo, después de esta cirugía, los niños suelen presentar lo siguiente:

        
  • Amplia reducción o incluso eliminación de las convulsiones
  • Buena recuperación de la cirugía
  • En general, recuperan las actividades casi habituales; sin embargo, puede aparecer lo siguiente:     
  • Debilidad y pérdida de algunos movimientos en un lado del cuerpo
  • Pérdida de la visión lateral
  • Cerca de la mitad de los pacientes deben seguir tomando los medicamentos después de esta cirugía. Además, alrededor de la mitad pueden dejar los medicamentos de a poco si no tienen convulsiones durante 12 meses.

    La probabilidad de recuperación de esta cirugía es mayor en los niños pequeños. Por lo tanto, la hemisferectomía se realiza lo antes posible en la vida del niño y casi nunca se realiza en los niños mayores de 13 años.

    Implantes quirúrgicos

    Existen dos dispositivos que se implantan quirúrgicamente por debajo de la piel aprobados por la Dirección de Fármacos y Alimentos (FDA) de los EE. UU. Los dispositivos ayudan a tratar las convulsiones en las personas cuyos síntomas no se controlan bien con los medicamentos.

        
  • Estimulador del nervio vago: envía breves impulsos de electricidad al cerebro a través del nervio vago, que se encuentra en el cuello.
  • Neuroestimulador sensible: detecta la actividad eléctrica en el cerebro y envía estímulos eléctricos antes de que se produzcan los síntomas de las convulsiones.