Anna no presentaba síntomas cuando fue a una clínica a buscar una receta para píldoras anticonceptivas. Pero un examen de rutina reveló que la joven de 20 años tenía clamidia. A pesar de no presentar ningún síntoma, se le diagnosticó esta enfermedad de transmisión sexual.

Una ETS frecuente pero con cura

La clamidia es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) frecuente pero con cura que surge a causa de una infección por un tipo específico de bacterias. La infección puede propagarse durante el contacto sexual oral, vaginal o anal con una persona infectada. También puede ser transmitida de la madre al bebé durante el parto.

La clamidia se diagnostica mediante el análisis de la secreción de la vagina o el pene. Además, se la puede diagnosticar con el análisis de una muestra de orina. Una vez que se la diagnostica, la ETS se trata fácilmente con antibióticos.

Pruebas de detección de rutina para evitar complicaciones

Por lo general, no se diagnostica la ETS porque la persona puede no presentar síntomas o puede tener síntomas leves, como secreción o ardor al orinar.

Existen pruebas de detección disponibles para diagnosticar la clamidia en las mujeres. Todas las mujeres de 25 años y más jóvenes se deben someter a una prueba de detección de clamidia cada año, al igual que las mujeres de más de 25 años que tengan una pareja nueva o varias parejas sexuales. Los hombres jóvenes sexualmente activos, en especial los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, también deben realizarse pruebas anuales.

Si no se la diagnostica, la clamidia puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica e infertilidad. En las embarazadas, puede causar complicaciones en el parto y enfermedades en los recién nacidos, como conjuntivitis o neumonía.

Los hombres también pueden experimentar complicaciones como la epididimitis, una hinchazón del conducto que transporta y almacena los espermatozoides. También puede causar uretritis, que afecta el conducto que transporta la orina hacia el exterior del cuerpo.

Uso de protección durante las relaciones sexuales

Afortunadamente, la condición de Anna se diagnosticó y se trató en forma precoz antes de que ocurrieran complicaciones. Para prevenir una infección en el futuro, se le aconsejó que use protección durante las relaciones sexuales. Puede disminuir las probabilidades de contraer clamidia o de contagiar a su pareja mediante el uso correcto de condones de látex para hombres cada vez que tenga relaciones sexuales.