Para los padres de los niños que tienen problemas de peso, puede ser una situación confusa. ¿Debe limitar su comida o sólo dejarlos lo suficientemente solos y esperar a que salgan ellos mismos del problema? La clave, dicen los expertos, es ayudar a sus hijos a adoptar hábitos saludables que permanecerán con ellos toda la vida.

Un Problema Creciente

De acuerdo con the National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, entre los años 2003 al 2006, el 15.3% de los niños y adolescentes padecieron de obesidad en los Estados Unidos.

Con frecuencia los problemas de peso en la niñez se transfieren a la edad adulta y los adultos con sobrepeso están en un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas, tales como diabetes y enfermedad cardiaca . Peor aún, los padecimientos una vez relacionados sólo con los adultos, tales como diabetes tipo 2 y síndrome metabólico (un factor de riesgo importante para la apoplejía y los ataques cardiacos), actualmente se están encontrando cada vez más en algunos niños y adolescentes.

Factores Contribuyentes

Se podrían culpar a muchos factores. En raros casos, podría ser la causa un problema médico. Si usted sospecha que su hijo tiene un problema de peso o lo está desarrollando, llévelo con el pediatra para que le realicen un examen completo.

Los factores más comunes en la obesidad en la niñez incluyen los siguientes:

Falta de Ejercicio

Expertos culpan a las actividades que involucran ver demasiada televisión, pasar el tiempo en la computadora y jugar video juegos. También, en algunas escuelas, los estudiantes ya no tienen clases de educación física.

Consumiendo Demasiadas Calorías

Las familias de la actualidad que están presionadas por el tiempo están dependiendo cada vez más de los alimentos preparados y de la comida rápida, muchos de los cuales son altos en calorías, especialmente de carbohidratos. El consumo alto en grasa proveniente de las hamburguesas, papas fritas y pizza juega un papel, pero muchos niños engullen cientos de calorías al día en forma de refrescos y bebidas de jugo azucaradas.

"He orientado a los niños que beben de 6 a 8 refrescos o bebidas de jugo al día," dice Heidi Reichenberger, MS, RD, una nutrióloga con base en Boston y portavoz de la American Dietetic Association (ADA). "Eso es casi 1,000 calorías sólo en bebidas." Porciones extra-grandes tanto en restaurantes como en casa seguramente han jugado un papel. Además, muchas escuelas no proporcionan almuerzos saludables y los refrescos están disponibles para que los compren los niños.

Historial Familiar/Genética

Investigación ha demostrado que los niños con padres y/o hermanos con sobrepeso son más propensos a padecer sobrepeso. Aunque los genes podrían jugar un papel, también podría ser que los padres transmiten a sus hijos conductas y hábitos poco saludables.

Qué Hacer Y Qué No Hacer para los Padres

El mejor consejo para los padres es ayudar a sus hijos a comer saludablemente, ser activos y a formar autoestima.

A continuación se presentan algunas cosas que debe hacer y no hacer para ayudarlo:

    
  • Sea solidario. Los niños necesitan saber que usted los ama y respeta incondicionalmente y que su peso no define lo que valen. Es más probable que los niños que se sienten amados y seguros de sí mismos sean capaces de hacer cambios positivos de estilo de vida y a sentirse bien con ellos mismos mientras lo estén haciendo.
  • No sea el "policía de la comida." Vigilar a sus hijos como un halcón y crear una lista de "alimentos prohibidos" es una estrategia que probablemente fracasará, aconseja Reichenberger. Los niños cuyas dietas están severamente restringidas con frecuencia recurrirán a ocultar la comida e incluso a darse atracones a escondidas.
  • Enseñe a sus hijos sobre la nutrición balanceada. Toda la familia debe tener un entendimiento básico de lo que constituye una dieta saludable . Si usted necesita ayuda, pida a su doctor que lo canalice con un nutriólogo certificado.
  • Involucre a los niños en las compras, en la planeación del menú y en la cocina. Es útil para los niños involucrarse y sentir que tienen algún control sobre su dieta.
  • Tenga disponibles varios refrigerios saludables. Es normal para los niños tener hambre entre las comidas. Los refrigerios saludables mantendrán a los niños durante el día. Las opciones aptas para los niños incluyen rebanadas de manzana con mantequilla de cacahuate, yogur con granola, fruta y nueces secas y tiras recortadas de verduras con salsa baja en grasa.
  • No utilice la comida como castigo o premio. Los niños deben entender que la comida es energía para tener un cuerpo saludable, así como también una fuente de placer. Relacionar la comida con el castigo o premio podría distorsionar la visión de los niños sobre el papel que juega la comida en sus vidas.
  • Haga que los niños coman sus comidas y refrigerios en la mesa. Los niños (y los adultos) que comen mientras miran la televisión o hacen otras actividades son más propensos a comer en exceso debido a que no están poniendo atención a cuánta comida están consumiendo.
  • Anímelos a realizar actividad física. Esto podría ser una de las cosas más importantes que puede hacer por sus hijos, dicen los expertos. El ejercicio regular es vital para el control de peso, así como también para la salud. Aunque son grandiosos los deportes en equipo o los programas de actividades de la comunidad, Reichenberger también recomienda que los padres hagan ejercicio con sus hijos y hagan de esto un asunto familiar, tal como caminar después de la escuela o ir de excursión los fines de semana.
  • No le dé a su hijo ningún remedio o medicina para bajar de peso. Muchos de éstos no son seguros para los niños y podrían causar efectos secundarios dañinos. Hable con el pediatra al respecto antes de darle cualquier medicamento para perder peso.
  • Hábitos Saludables para la Vida

    El mejor consejo para cualquier familia es comer y disfrutar comida saludable así como hacer ejercicio juntos. Los niños que aprenden conductas saludables como parte de un estilo de vida familiar son mucho más propensos a continuar esos hábitos saludables durante toda su vida.