El ahogamiento accidental es una de las causas principales de muerte entre niños pequeños. Las clases de natación pueden parecer la mejor forma de evitar el ahogamiento. Pero las organizaciones como la American Academy of Pediatrics (AAP) recomiendan que los padres consideren más allá de las habilidades de natación que pueden promover seguridad en el agua.

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La AAP hace hincapié en la importancia de enseñar a los niños a nadar. Sin embargo, ha existido la controversia sobre cuál es la edad en la que deben comenzar. La postura actual de la AAP es que los niños entre uno y cuatro años tienen menos probabilidades de ahogarse si han participado de clases de natación. Aconsejan a los padres a decidir si inscribir a los niños en las lecciones, en función de las siguientes características del niños:

    
  • Exposición a fuentes de agua para nadar
  • Desarrollo emocional
  • Capacidades físicas
  • Condiciones médicas
  • Sin embargo, la AAP tiene muchas otras sugerencias útiles que los padres pueden considerar para evitar que se ahoguen los hijos.

    Supervisión por toque

    En su declaración de política, la AAP recomienda que los padres usen “supervisión por toque” con infantes, niños pequeños y nadadores débiles. Esto significa que los padres siempre deben estar en el rango del largo de un brazo mientras los niños están en el agua o cerca de ella. Las bañeras, la alberca de los niños e incluso los baldes pueden constituir riesgos de seguridad para niños pequeños.

    Los padres de niños más grandes y nadadores más avanzados también necesitan mantenerse alertas y evitar distracciones cuando controlan a los niños en el agua. De hecho, la Cruz Roja Americana aconseja a los nadadores de todas las edades que siempre naden con un compañero y no permitan que nadie nade solo.

    Peligro en el patio trasero

    Trágicamente, muchos niños menores de cinco se ahogan en las piscinas de sus propios hogares. La forma más efectiva de prevenir que los niños se ahoguen en la piscina es tener una cerca alrededor de esta. Incluso los niños que toman clases de natación tienen dificultades para transferir lo que aprendieron en las lecciones de natación a una situación en la que entran a la piscina sin esperarlo.

    Si tiene una piscina, siga las siguientes pautas de prevención:

        
  • Cierre la piscina con una cerca a la que no se pueda trepar y que tenga al menos 1,2 m de alto.
  • Agregue puertas que se cierren solas a las cercas y asegúrese de que se abran hacia afuera. Los niños pequeños intentan empujar las cosas para abrirlas.
  • Coloque cerraduras en ventanas y puertas que lleven a la zona de la piscina o bañera de hidromasaje.
  • Cierre las puertas para mascotas que lleven a la zona de la piscina.
  • Use una cubierta rígida para piscinas.
  • Equipe la piscina con un gancho de pastor y salvavidas.
  • Mantenga un teléfono cerca de la piscina.
  • Obtenga capacitación en RCP y RCP para infantes.
  • La AAP ofrece las siguientes pautas de seguridad adicionales:

        
  • No use ayudas para nadar, como flotadores de brazos, que se pueden desinflar.
  • Si lleva a los niños a una playa o a un lago para nadar, asegúrese de que haya un guardavidas de turno.
  • La cuestión principal es que no hay forma de hacer que los hijos sean “a prueba de ahogamiento”. Pero hay “capas de protección”, como lecciones de natación y medidas de protección de la piscina, que pueden disminuir el riesgo de que su hijo se ahogue.