La nostalgia por estar lejos del hogar es una parte normal del crecimiento, ¿pero qué es exactamente? Es un sentimiento que uno experimenta cuando está lejos del hogar, separado de los objetos familiares y de los miembros de la familia. Si alguna vez sintió nostalgia por estar lejos del hogar, no es el único. La nostalgia por estar lejos del hogar es una parte natural del desarrollo, y casi todas las personas la sienten en algún momento de su vida.

La nostalgia puede causar tristeza, lo que puede provocar angustia, alteración o ansiedad. En algunos niños, también se puede manifestar en la conducta. Pueden mostrarse introvertidos y tener problemas para disfrutar de las actividades que solían disfrutar. En situaciones inusuales, los niños incluso pueden presentar síntomas físicos, como dolor de estómago o de cabeza.

Los recuerdos del hogar y de objetos de apego, como una mascota, la comida casera e incluso la televisión, hacen que sea difícil para los niños disfrutar cuando están lejos del hogar. No existe una fórmula fija. Los niños son diferentes, extrañan cosas diferentes y reaccionan de formas diferentes.

Habilidad para lidiar con la situación

Los niños más pequeños corren el mayor riesgo de sufrir los síntomas graves de la nostalgia, simplemente porque no desarrollaron la habilidad para lidiar con el hecho de estar lejos del hogar. No obstante, esto no significa que los adolescentes o los estudiantes universitarios no sufran de nostalgia.

Al contrario de lo que se suele creer, la nostalgia por estar lejos del hogar no siempre desaparece después de los primeros días. En ocasiones, los niños simplemente no se adaptan a estar lejos de su hogar. Cuando esto sucede, se debe estar preparado.

Ayuda para la nostalgia

Afortunadamente, estas son algunas cosas que puede hacer para ayudar a su hijo a prepararse para estar lejos del hogar, las cuales pueden reducir la ansiedad. Saber qué es lo que vendrá puede ayudar a que su hijo lidie mejor con la situación cuando aparezcan sentimientos de nostalgia. Pruebe estos consejos para una transición satisfactoria:

    
  • La práctica hace al maestro: comience con períodos breves lejos del hogar, como una tarde en la casa de un amigo. Los viajes cortos ayudan a generar confianza y reducen los miedos que el niño pueda tener.
  • Involucre a su hijo en los planes del viaje: participar en las decisiones les da cierto control sobre la situación, lo que hace que la nostalgia sea menos probable.
  • Hable con su hijo: informe a su hijo sobre lo que puede suceder y permítale expresar sus preocupaciones. Es probable que pueda explicarle muchas de las situaciones que enfrentará y cómo lidiar con ellas.
  • Empaque algunos objetos familiares: permita que su hijo lleve algunos de sus objetos favoritos, como una almohada o su pijama preferido.
  • Manténgalo ocupado: las actividades pueden ayudar a distraerlo, especialmente si son divertidas.
  • Mantenga abiertas las líneas de comunicación: establezca un horario para comunicarse, pero sea cuidadoso con el tiempo que dedica a hablar por teléfono o mandar mensajes de texto. Es importante permitir la separación, de modo que su hijo pueda adaptarse al nuevo entorno.
  • Planifique con anticipación: si se avecina una estadía prolongada en un campamento de verano, hable con el consejero del campamento sobre los planes para tratar los casos de niños que sienten nostalgia. Recuerde que la meta es lograr que su hijo se quede en el campamento.
  • Compañeros: envíe a su hijo al campamento de verano con uno de sus mejores amigos, un hermano o un primo.
  • Cuando todo lo demás falle, recurra al plan B. Hay casos en los que unos días de angustia, la falta de apetito o la ansiedad extrema requieren atención. Piense cómo manejará esta situación cuando ocurra.

    Un final feliz

    Excepto por el pequeño porcentaje de niños que muestran signos graves de nostalgia por estar lejos del hogar, la mayoría la superan y disfrutan la experiencia. Incluso, es probable que regresen con ganas de una nueva experiencia lejos del hogar.