Los trágicos sucesos ocurridos el 11 de septiembre de 2001 tuvieron un profundo impacto en todos los estadounidenses. Puede ser difícil de entender y sobrellevar la gama de emociones. Con el fin de superar la tragedia, es importante entender la forma en cómo lo está sufriendo.

La respuesta de cada persona a un suceso traumático es diferente; las personas experimentan estrés y ansiedad a su propia manera. Las respuestas al siniestro pueden aparecer inmediatamente o incluso meses después. Sin embargo, lo más importante es saber que usted no está solo en su dolor y que la ayuda está presente.

Respuestas al Siniestro

Lo que sigue a continuación son algunas respuestas comunes al siniestro:

    
  • Incredulidad y conmoción
  • Miedo y ansiedad
  • Desorientación
  • Apatía o entumecimiento emocional
  • Irritabilidad y enojo
  • Tristeza y depresión
  • Sensación de impotencia
  • Hambre extrema o falta de apetito
  • Dificultad para tomar decisiones
  • Llanto por "motivo no aparente"
  • Dolores de cabeza y problemas estomacales
  • Dificultad para dormir
  • Beber excesivamente o uso de drogas
  • Lo Que Puede Hacer

    En su sitio de Internet, la National Mental Health Association (NMHA) proporciona algunos consejos para ayudar a tratar con el estrés, dolor y ansiedad asociados con afrontamiento de los siniestros.

        
  • Hable sobre ello. Al no expresar sus sentimientos evitará que sea capaz de superar lo que pasó. Al hablar con otras personas, aliviará el estrés, se dará cuenta de que otras personas comparten sus sentimientos y sabrá que no está solo.
  • Cuide bien su salud física. Descanse lo suficiente y haga ejercicio. Recuerde comer bien. Evite beber excesivamente y realizar actividades riesgosas.
  • Cuide bien su salud mental. Realice actividades que sienta que sean relajantes y tranquilas. Dese tiempo para desahogar su pena. Recuerde otros momentos donde haya experimentado fuertes emociones y cómo se resolvieron.
  • Pase tiempo con su familia y amigos. Si tiene hijos, anímelos a discutir sus preocupaciones y sentimientos con usted.
  • Intente reanudar sus actividades normales. Tan pronto como se sienta cómodo, regrese a su rutina normal.
  • Realice alguna actividad positiva que lo ayude a obtener un mayor sentido de control. Los ejemplos de esto incluyen donar sangre, tomar una clase de primeros auxilios o donar alimentos o ropa.
  • Pida ayuda. Si se siente abrumado a causa del siniestro, no es un signo de debilidad.
  • La NMHA aconseja buscar ayuda profesional si tiene problemas a causa de los fuertes sentimientos que no desaparecen durante más de cuatro a seis semanas.