A muchas personas les disgusta buscar ayuda médica por cualquier motivo. Pero, cuando se trata de cambios en la visión, hágase un favor y acuda a un médico oculista. La intervención temprana puede permitirle evitar complicaciones que pueden ocurrir si espera.

¿Pero por qué esperar? Hay formas de cuidar los ojos antes de que se produzcan cambios. Una forma de hacerlo es fomentar el hábito de protegerlos, ya sea mientras trabaja o juega.

En general, los hombres sufren más accidentes que las mujeres. Debe utilizar protectores para los ojos cuando esté cerca de equipos eléctricos o mientras juegue deportes, como el ráquetbol o el squash. Las lesiones oculares también ocurren cuando se hace algo simple, como clavar clavos. Desafortunadamente, la mayoría de los hombres no creen que deban usar protección para los ojos durante esas tareas.

Los tres tipos principales de protección ocular, lentes de seguridad, lentes de protección y cubiertas para el rostro, a veces se utilizan combinados.

Para cualquier actividad que involucre cortar en trozos, moler, remachar, lijar, golpear o colocar mampostería, siempre deben utilizarse los lentes de seguridad. Los expertos también dicen que manipular químicos, incluso fertilizantes químicos, requiere de lentes. Los mejores lentes son aquellos cuyos lados tocan la piel de alrededor, ya que las partículas o los químicos pueden salir disparadas y colarse por los lentes que estén abiertos a los lados. Si hay varios objetos volando o si hay muchos escombros, con frecuencia, es necesaria una cubierta para el rostro.

Cuando el mundo se vuelve borroso

Uno de los fenómenos más consistentes y predecibles con respecto al envejecimiento usualmente ocurre a los cuarenta años, cuando comienza a tener dificultades para enfocar las imágenes de cerca, como las de un libro. Debe sostener el documento a la distancia del brazo extendido o, si es miope, quitarse los lentes por completo para ver claramente lo que está leyendo. Este fenómeno se denomina presbicia. La inconsistencia en la visión se debe a los cambios en los ojos debido al envejecimiento normal. Las lentes de los ojos se vuelven menos flexibles y, por lo tanto, no son capaces de enfocar las imágenes de cerca. Si siempre ha tenido visión normal, quizás necesite un par de lentes para lectura. Son baratos y están disponibles en la mayoría de las tiendas de venta al por menor. Si usa lentes o lentes de contacto, su prescripción actual quizás requiera un ajuste. Otros tratamientos incluyen lentes de contacto y cirugía. Hable con el médico sobre cuáles son las mejores opciones para usted.

Detectar los problemas oculares antes de que estos comiencen

Los médicos oculistas también lo revisan para detectar trastornos que, cuando se les detectan temprano, pueden evitar problemas mayores posteriormente. Pregúntele a su médico sobre lineamientos específicos para su situación individual. La Academia Americana de Oftalmología recomienda un examen completo del ojo como se indica a continuación para los adultos jóvenes con bajos factores de riesgo de una enfermedad ocular:

    
  • De seis a 40 años de edad: cada tres años
  • De 40 a 65 años de edad: cada dos años
  • Debe someterse a una detección más frecuente, o como se lo indique su médico, si:

        
  • Tiene más de 65 años
  • Tiene factores de riesgo para un glaucoma o para otras enfermedades oculares
  • Tiene un miembro en la familia que tenga glaucoma
  • Tiene alguna otra enfermedad ocular hereditaria
  • Tiene antecedentes de desprendimiento de retina
  • Ha tenido una lesión ocular seria en el pasado
  • Tiene pérdida de visión persistente
  • Tiene diabetes, presión arterial elevada u otras enfermedades crónicas
  • Nota precautoria: Si actualmente tiene síntomas oculares, debe llamar a su proveedor inmediatamente para realizarse una evaluación. En caso de urgencia, solicite asistencia médica de inmediato.

    Glaucoma

    Para la mayoría de los hombres sanos, una detección de glaucoma debe iniciarse justo alrededor de los cuarenta años de edad, o antes si es que tienen una historia familiar de esta condición o de diabetes. El glaucoma incrementa la presión interna del ojo y presiona de forma no saludable el nervio óptico. Además, existen varios tipos diferentes del desorden. Si se deja sin tratar, el glaucoma puede causar ceguera. Es importante mantener las detecciones regulares, ya que la mayoría de las personas no saben que tienen glaucoma hasta que se les diagnostica durante un examen exhaustivo del ojo. Aunque la presión puede controlarse con medicamentos y cirugía, el daño que ya se ha producido no puede revertirse. Con frecuencia el progreso del glaucoma puede detenerse con tratamiento médico urgente.

    Retinopatía Diabética

    Los hombres con diabetes también tienen un riesgo incrementado de retinopatía diabética (RD). La diabetes causa que los vasos sanguíneos dentro del ojo segreguen un líquido. La RD es un trastorno degenerativo y es una de las principales causas de ceguera en los Estados Unidos. Realizar visitas médicas regulares para diagnosticar a tiempo una RD en desarrollo, junto con el control adecuado de la glucosa, ayudará a reducir el riesgo.

    Cataratas

    Las cataratas, una opacidad en el cristalino, suele venir alrededor, o poco después, de la edad de retiro, según los expertos. Los primeros indicios de una catarata son una nube o una visión reducida. La condición puede notarse como un resplandor por la noche o como un problema con las luces que vienen mientras usted conduce. O un foco puede verse como un despliegue de estrellas. Debido a que las cataratas progresan lentamente, muchas personas no saben que han estado perdiendo la visión. Una operación de cataratas suele ser un procedimiento electivo que se realiza para mejorar la agudeza visual. Los cirujanos retiran el cristalino opacado del ojo y lo reemplazan por uno artificial.

    Conozca "las tres O" de los oculistas

    ¿A qué clase de médico de la visión debe acudir?

    Oftalmólogos

    Los oftalmólogos son médicos que se especializan en el tratamiento médico y quirúrgico de trastornos oculares. Los oftalmólogos acuden a la escuela de medicina, seguida de un año de internado y finalmente tres años de un programa de residencia en oftalmología. Ellos revisan los ojos para detectar problemas de la visión, enfermedades y otras anormalidades. Realizan cirugías oculares, recetan medicamentos y usualmente escriben la prescripción para los lentes de contacto y con armazón.

    Optometristas

    Los optometristas no son médicos, pero cuentan con un grado de Doctor en Optometría. Realizan exámenes para los lentes de armazón y de contacto. También diagnostican y tratan algunos desórdenes oculares. El campo de la práctica de un optometrista varía de un estado a otro, dependiendo de las leyes estatales. Algunos estados permiten que un optometrista realice cirugías con láser o que receten ciertos medicamentos. Algunos optometristas también practican la terapia visual para contrarrestar ciertos problemas oculares.

    Oculista

    Los oculistas tienen menos entrenamiento que un oftalmólogo o que un optometrista y no pueden recetar medicamentos. Ellos miden, suministran y ajustan los lentes, utilizando la prescripción de un oftalmólogo o de un optometrista.