Seymour, de 70 años, notó una mancha de lo que parecía sangre en su pijama hace tres años y pensaba que se había cortado él mismo. Pero no tenía ni un rasguño. Su médico analizó la secreción y le dijo al hombre de New Jersey que tenía cáncer·de mama .

Dan, también de 70 años, un ingeniero retirado de Michigan, estaba quitando hierbas hace tres años. Sin razón aparente, se fracturó dos vértebras. Tenía osteoporosis .

Como un adolescente, Gary se obsesionó con tener un esbelto cuerpo "atlético". El residente de Wisconsin rehuía la comida y se ejercitaba excesivamente. Algunas veces hacía abdominales durante tres horas antes de ir a la escuela. Comía poco y redujo su peso de 73 kg (160 libras) a 47 kg (104 libras)·de peso nada saludable. Durante un período de seis años, fue hospitalizado cuatro veces. Ahora Gary, de 26 años, dice que está "completamente recuperado" de su trastorno alimenticio.

¿Qué es lo que estas personas tienen en común? Todos ellos sufren de enfermedades que se consideraban normalmente como "enfermedades de las mujeres". El cáncer de mama, la osteoporosis y los trastornos alimenticios se presentan también en los hombres, aunque su prevalencia es mucho mayor en la población femenina. Como resultado, muchos hombres, inconscientes de que estas enfermedades afectan a ambos sexos, podrían no reconocer los síntomas. Asimismo, con frecuencia los médicos y las familias no sospechan de estas enfermedades. Esto puede demorar la terapia y dificultar el tratamiento de los trastornos.

Expertos médicos dicen que los hombres rehuyen el tratamiento médico para los trastornos que ellos sienten que no son masculinos. En los grupos de apoyo, los hombres utilizan términos como "muy asustado" y "avergonzado" para describir los sentimientos iniciales sobre sus enfermedades. Otros expresan frustración en la dificultad para encontrar información y terapia.

Osteoporosis

La que encabeza la lista de dichos padecimientos es la osteoporosis. El Colegio Médico de Estados Unidos (ACP, por sus siglas en inglés) recomienda que se haga pruebas de detección a los hombres mayores También el ACP recomienda que aquellos que están en riesgo y sean candidatos para recibir tratamiento con medicamentos deben realizarse un examen de la densidad mineral ósea.

La osteoporosis, un trastorno en el cual los huesos se debilitan, algunas veces se denomina la "enfermedad silenciosa" debido a que no presenta síntomas. Con frecuencia se manifiesta en fracturas de cadera , muñeca , columna y otros huesos. Los científicos todavía están reuniendo información sobre cómo se desarrolla la osteoporosis, pero se sabe bien que el factor clave es la deficiencia del mineral calcio .

Alrededor del 99% del calcio del cuerpo se almacena en los huesos y dientes. El hueso continuamente se descompone y se reconstruye. Si la cantidad de calcio absorbida iguala la cantidad perdida, se presenta un estado de equilibrio. Cuando un consumo alimenticio de calcio no puede satisfacer las necesidades del organismo, este extrae el mineral de los huesos para permitir un constante suministro en el torrente sanguíneo. Al final, el proceso de deterioro puede superar los depósitos y causar una posible reducción en la masa y densidad ósea.

La osteoporosis se ve con menos frecuencia en hombres que en mujeres por distintas razones. Generalmente los hombres tienen mayor masa ósea que las mujeres y en los hombres, la pérdida ósea comienza más tarde y avanza muy lentamente. Pero los hombres tienen una caída hormonal de testosterona similar a la reducción de estrógenos en la mujeres después de la menopausia . La testosterona podría disminuir como resultado del hipogonadismo, una condición marcada por la función disminuida de los testículos. Los niveles de testosterona también pueden disminuir naturalmente a medida que un hombre envejece.

La pérdida de la hormona sexual acelera la pérdida ósea. Las mujeres encuentran alivio de la osteoporosis con terapia de estrógeno y los hombres que tienen bajos niveles de testosterona podrían responder a las inyecciones de testosterona.

Obtener el calcio y la vitamina D adecuados es la primera línea de tratamiento para hombres y mujeres con pérdida ósea.

El alendronato (Fosamax) y otros medicamentos bifosfonatos que previenen o reducen la debilidad de los huesos son un tratamiento para la osteoporosis en hombres. Otro fármaco, la calcitonina (Micalcin, Calcimar) es un fármaco que demostró retardar la degradación de los huesos y reducir el dolor asociado con fracturas atribuibles a la osteoporosis. Si los médicos observan un beneficio, algunos prescribirán este fármaco para los hombres. Las opciones adicionales incluyen: flúor, hormona paratiroidea y una versión en spray nasal de la calcitonina.

Los factores del estilo de vida que aumentan el riesgo de padecer osteoporosis incluyen tabaquismo , consumo de alcohol que exceda las dos copas al día y un estilo de vida inactivo. Otros factores que pueden incrementar su riesgo son el uso a largo plazo de ciertos medicamentos, como esteroides o antiácidos basados en aluminio. También, el envejecimiento, los niveles bajos de testosterona sin diagnosticar y las enfermedades pulmonares y renales crónicas pueden aumentar su riesgo.

Aunque la osteoporosis no se puede curar, se puede retrasar su desarrollo y se pueden tomar acciones para prevenirla. La Fundación Nacional de Osteoporosis de los Estados Unidos sugiere estas medidas preventivas:

    
  • Comer una dieta balanceada con contenidos adecuados de calcio y vitamina D .
  • Pregunte a su médico si debe tomar un suplemento de calcio . Un estudio informó que tomar 1.200 mg (miligramos) diarios de calcio ayuda a aumentar la densidad mineral de los huesos en los hombres.
  • Ejercitarse regularmente , enfatizando las actividades que incluyen pesas. Asegúrese de usar la forma adecuada cuando levante pesas. Si tiene osteoporosis, es posible que tenga que cambiar ciertos movimientos para proteger su columna. También puede ser necesario evitar actividades que implican muchos movimientos de torsión, como el golf o el tenis.
  • Si fuma, deje de hacerlo.
  • Si bebe alcohol, hágalo con moderación.
  • Cáncer de mama

    Fundamentalmente asociado con las mujeres, el cáncer de mama también se presenta en hombres, aunque rara vez. Por lo general, los hombres no notan pequeños bultos nuevos en el tejido del pecho y los médicos no suelen examinar a los hombres en busca de cáncer de mama durante los exámenes físicos. A diferencia de las mujeres, los hombres no se hacen mamografías de rutina. Por consiguiente, un tumor podría presentarse y no ser descubierto.

    Como sucede con el cáncer de mama en las mujeres, los síntomas incluyen la presencia de un bulto en el seno que generalmente es firme y doloroso. El pezón puede tener una anomalía como retracción, formación de costras o una secreción. Frecuentemente los pacientes son mayores de 60 años de edad.

    De acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés), los factores de riesgo para el cáncer de mama masculino incluyen:

        
  • Edad: Los sesenta y ocho años es el promedio de edad en el diagnóstico para los hombres con cáncer de mama.
  • Historia familiar de cáncer de mama
  • Exposición de radiación previa en el pecho: generalmente proviene del tratamiento de otro cáncer.
  • Hepatopatía: esto puede llevar a niveles más altos de estrógeno y ginecomastia .
  • Ginecomastia (agrandamiento de la mama masculina)
  • Hiperestrogenismo, tratamiento de estrógeno (p. ej., para el cáncer de próstata ) o secreción anormal de las hormonas de estrógeno
  • Síndrome de Klinefelter : este trastorno masculino se caracteriza por la disminución o falta de producción de esperma, testículos pequeños y senos dilatados
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Obesidad
  • Aunque normalmente los profesionales médicos no recomiendan exámenes de detección para la población masculina general, los médicos podrían aconsejar a los hombres con alto riesgo a que se realicen autoexámenes de seno periódicos y que se hagan mamografías.

    Al igual que con las mujeres, el enfoque para el tratamiento se orienta a la etapa o extensión de la enfermedad en el diagnóstico. Puesto que hay tan pocos casos de cáncer de mama en los hombres, la información sobre la efectividad del tratamiento proviene de los ensayos clínicos en las mujeres. Si se detecta el cáncer en un estadio temprano antes de que se propague al tejido circundante o a los nódulos linfáticos, con frecuencia la extirpación quirúrgica del seno y los nódulos linfáticos pueden eliminar el cáncer completamente. Pero suelen recomendarse algunas terapias adicionales (adyuvantes) para matar todas las células cancerosas no detectadas que puedan haber quedado después de la cirugía. Según el tipo de células en el tumor y la salud general del paciente, podrían utilizarse hormonas, radiación o quimioterapia . Las etapas posteriores del cáncer de mama podrían tratarse con múltiples terapias adyuvantes. Si el cáncer de mama se ha extendido a otros órganos, un régimen de hormonas o quimioterapia se adaptan a cada paciente. Una vez que la terapia hormonal o quimioterapia ya no es efectiva, todavía hay opciones para la inmunoterapia así como otros tratamientos para aliviar los síntomas.

    Las posibles complicaciones después de la cirugía o radiación incluyen la disminución de la función del hombro, retención de líquido en el brazo y dolor o rigidez en el área operada o irradiada. La ACS enfatiza que, además de atender las consecuencias físicas del tratamiento del cáncer de mama, "se debe poner atención a las secuelas psicológicas".

    Los pacientes también necesitan un control de seguimiento, que puede incluir exámenes periódicos, hemogramas, diagnóstico por imágenes (como RM ) y gamagrafías óseas, para descubrir con rapidez cualquier tumor.

    Trastornos Alimenticios

    Aunque muchas personas asocian los trastornos alimenticios con las mujeres, también estas enfermedades se presentan en los hombres. En un trastorno, anorexia nerviosa , la persona limita el consumo de comida hasta el punto de la inanición. En otro trastorno, bulimia nerviosa , los enfermos alternan entre comer cantidades de comida y expulsarla del cuerpo mediante el vómito o del uso de laxantes.

    Los médicos dicen que los trastornos aparecen con mayor frecuencia durante las etapas de la adolescencia, pero en raros casos, tanto hombres de 60 años como niños de ocho años pueden sufrir estos trastornos. En ambos sexos, las enfermedades pueden llevar a complicaciones médicas y psicológicas para toda la vida, así como a la muerte. A la mayoría de las personas se les dificulta dejar el comportamiento sin asistencia profesional. Aunque al final algunos hombres buscan ayuda, muchos continúan sin tratar los trastornos, frecuentemente durante años, y algunas veces durante una década o más.

    El diagnóstico se complica debido a la renuencia que algunos hombres tienen para buscar ayuda para los trastornos que todavía se relacionan fundamentalmente con las mujeres. Muchos hombres pueden sentir vergüenza de padecer una enfermedad de este tipo y, por eso, sufren en silencio. Otro problema es que un gran número de médicos y profesionales de la salud no están capacitados para identificar o tratar a los hombres con trastornos alimenticios, especialmente con anorexia. También, las familias con frecuencia fallan al ver los síntomas de la enfermedad. Entonces las enfermedades pueden llegar a una etapa avanzada donde son más difíciles de tratar.

    A diferencia de muchas mujeres, que adquieren trastornos alimenticios debido a que se "sienten" gordas, con frecuencia los hombres están obesos desde el punto de vista médico en algún punto de la enfermedad y se sienten presionados para estar delgados. Algunas veces las actividades atléticas inducen esta lucha para estar delgado, provocando no solo el trastorno alimenticio sino también al ejercicio compulsivo. Además los hombres podrían adoptar comportamientos enfermizos cuando se les hace burla o se les critica sobre su gordura en las etapas críticas de desarrollo, como la pubertad.

    El tratamiento puede ser muy efectivo, de acuerdo con Arnold Andersen, MD, un experto en trastornos alimenticios en los hombres. Andersen escribió un libro sobre el tema de los trastornos alimenticios en el cual él describe un régimen de tratamiento hospitalario del paciente interno o externo, dependiendo de la gravedad de la enfermedad. En su libro, proporciona información sobre cómo tratar condiciones, como la anemia y la depresión , consejos sobre los hábitos alimenticios apropiados y cierta psicoterapia, que ayuda a los hombres a entender porqué padecen la enfermedad.

    Una opción para los hombres durante la recuperación es un grupo de apoyo, pero algunas veces los hombres no están dispuestos a participar en sesiones de grupos de apoyo debido a que los grupos están compuestos en su mayoría por mujeres. Otra opción es el uso de antidepresivos. Uno de ellos, la fluoxetina (Prozac), está aprobada por la FDA para el tratamiento de la bulimia. También otros antidepresivos están siendo estudiados. Se mostró que uno de ellos, el bupropión (Wellbutrin), induce convulsiones en pacientes con anorexia y bulimia, por lo que debe evitarse en estos pacientes. Los médicos a veces recetan medicamentos tricíclicos, una clase que incluye Elavil (amitriptilina), Tofranil (imipramina) y Norpramin (desipramina). La FDA ha aprobado los tricíclicos para otros usos pero no específicamente para los trastornos alimenticios. Sin embargo, los médicos podrían prescribir medicamentos aprobados para usos "extra oficiales" si, en su juicio, el paciente se beneficiará con ellos.

    También los pacientes se someten a lo que Andersen llama "rehabilitación nutricional," la cual les permite recuperar un peso corporal conveniente. Se sigue el tratamiento durante semanas, meses e incluso años para garantizar la recuperación completa.

    Los hombres que participan en grupos de apoyo para trastornos alimenticios, así como para cáncer de mama y osteoporosis, dicen que el público gradualmente toma consciencia de que estos trastornos pueden producirse en hombres. También dicen que hay un largo camino por recorrer. Algunos piensan que los médicos necesitan estar más preparados. Otros se lamentan por la falta de investigación. Pero la mayoría parece estar de acuerdo en que los hombres deben educarse sobre los trastornos y cómo detectarlos.