Definición

La polimiositis es una enfermedad de los músculos. Por lo general, afecta los músculos cercanos al tronco. Sin embargo, puede afectar a cualquier músculo del cuerpo. Los músculos se inflaman o se hinchan, lo que provoca dolor. La enfermedad es progresiva y comienza lentamente. Si no se la trata, los músculos pueden debilitarse gradualmente. El dolor muscular también aumenta.

Músculos frontales del tronco

Músculos frontales del tronco

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Se cree que esta rara enfermedad es un trastorno autoinmune. Su sistema inmune es el sistema de defensa de su cuerpo. Este combate las enfermedades y las infecciones. En este caso, el sistema inmunitario ataca a su propio tejido muscular por error.

Cuanto más pronto se trate la enfermedad, será más favorable el resultado. Si sospecha que tiene esta condición, consulte con el médico.

Causas

Se desconoce la causa. Los factores que pueden contribuir a la polimiositis incluyen:

    
  • Genética
  • Un virus que desencadena la condición
  • Una reacción a ciertos medicamentos que desencadenan la condición
  • Factores de riesgo

    Los siguientes factores incrementan su probabilidad de desarrollar polimiositis:

        
  • Edad: de 50 a 70 años
  • Género: las mujeres son más propensas a desarrollar polimiositis que los hombres
  • Síntomas

    Los síntomas incluyen:

        
  • Debilidad general (letargo)
  • Debilidad en los músculos de las caderas y los hombros, que ocurre lenta y gradualmente en un período de semanas o incluso meses     
  • Esta debilidad muscular gradual con frecuencia es la primera señal de la enfermedad
  • Músculos adoloridos y sensibles
  • Pérdida de peso
  • Fatiga después de pararse o caminar
  • Dificultad para levantarse de una silla
  • Gran esfuerzo necesitado para subir escaleras
  • Dificultad para levantar objetos
  • Dificultad para alcanzar lugares por encima de su cabeza (por ejemplo, no poder peinarse)
  • Problemas para deglutir (cuando los músculos la parte frontal del cuello y la garganta están involucrados): poco frecuente
  • Dificultad para respirar (si afecta los pulmones o los músculos del pecho): poco frecuente
  • Diagnóstico

    Este diagnóstico no es sencillo. Los síntomas varían de persona a persona. Se trata de descartar otras enfermedades o condiciones. El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. Se le realizará un examen físico.

    Las pruebas pueden incluir:

        
  • Análisis de sangre: para detectar autoanticuerpos (anticuerpos que atacan partes de su cuerpo)
  • Prueba de quinasa creatina: análisis de sangre realizado para detectar niveles elevados de proteínas musculares o enzimas llamadas quinasa creatina (CK, por sus siglas en inglés) (cuando un músculo está dañado, se libera CK dentro del torrente sanguíneo)
  • Prueba de aldolasa: análisis de sangre realizado para detectar niveles elevados de aldolasa (una sustancia que se libera en el torrente sanguíneo cuando un músculo está dañado)
  • Electromiograma (EMG) : mide la actividad de los músculos, que se suele usar para hallar causas de daño o debilidad muscular
  • Biopsia muscular: se extrae una pequeña muestra de tejido muscular y se la examina para ver si el músculo tiene algún tipo de daño
  • Imagen de resonancia magnética (IRM) : exploración no invasiva, que usa ondas magnéticas, de los músculos para ver si hay músculos inflamados
  • Tratamiento

    Si bien no hay cura, el tratamiento puede mejorar su fuerza y actividad muscular. Consulte con el médico cuál es el mejor plan para usted. Las opciones de tratamiento incluyen:

    Medicamentos

    Existen algunos medicamentos que pueden recetarse. Los corticoesteroides (p. ej. prednisona ) suelen ser uno de los primeros tratamientos que se intentan. Estos medicamentos trabajan suprimiendo el sistema inmunológico, lo cual reduce la inflamación. En algunos casos, ver una mejora en los síntomas puede llevar entre 3 y 6 meses.

    Otros medicamentos que pueden recomendarse en lugar de la prednisona son los siguientes:

        
  • Metotrexato (p. ej., Rheumatrex, Trexall)
  • Azatioprina (p. ej., Azasan, Imuran)
  • Otros fármacos para suprimir el sistema inmunológico, como ciclosporina (p. ej., Gengraf, Neoral, Restasis), clorambucil (p. ej., Leukeran)
  • La inmunoglobulina intravenosa es otra opción de tratamiento en el cual se utiliza una aguja intravenosa para inyectar inmunoglobulinas extra (proteínas especiales) en el cuerpo. Este proceso puede ayudar a que el sistema inmunológico funcione mejor y a reducir la inflamación.

    En casos graves de polimiositis, el médico puede recomendar el uso de fármacos de investigación, tales como los siguientes:

        
  • Rituximab (Rituxan)
  • Inhibidores del factor de necrosis tumoral (FNT) (p. ej., etanercept [Enbrel], infliximab [Remicade])
  • Fisioterapia

    Su médico puede recomendarse trabajar con un fisioterapeuta para evitar el daño muscular permanente. Los ejercicios pueden incluir:

        
  • Una rutina de elongación regular para piernas y brazos debilitados
  • Fortalecimiento leve a medida que el dolor disminuye y se recupera el funcionamiento
  • Cambios en la dieta

    La polimiositis puede derivar en problemas de masticación y deglución. Si trabaja con un dietista matriculado, puede aprender maneras de adaptarse a estos cambios y obtener la nutrición que necesita.

    Terapia del habla

    La polimiositis también puede causar problemas en el lenguaje. Un fonoaudiólogo puede evaluar su estado y crear un programa para usted.

    Prevención

    No se conocen maneras para prevenir la polimiositis.