Definición

El dolor en la espalda baja es un dolor o molestia en la parte baja de la espalda y de la columna vertebral. La parte inferior de la columna vertebral tiene muchos huesos pequeños y músculos que rodean y protegen la médula espinal y los nervios. El dolor en la parte inferior de la espalda es muy común y afecta a la mayor parte de los adultos en algún momento de sus vidas.

Huesos de la parte baja de la espalda

hernia de disco lumbar

Copyright © Nucleus Medical Media, Inc.

Causas

Existen muchas causas posibles para el dolor en la parte inferior de la espalda, pero en la mayoría de los casos son desconocidas. Algunas causas del dolor en la parte inferior de la espalda incluyen:

    
  • Distensión muscular o esguince
  • Degeneración de disco
  • Deformidades en la columna
  • Lesión
  • Condiciones médicas
  • Factores de riesgo

    Los factores que aumentan la probabilidad de sufrir dolor en la parte inferior de la espalda incluyen:

    Factores generales, como:

        
  • Edad en aumento
  • Ciertas actividades, como levantar peso, inclinarse o girar
  • Falta de ejercicio
  • Obesidad
  • Embarazo
  • Tabaquismo
  • Lesión previa de la espalda
  • Cirugía previa de la espalda
  • Condiciones médicas, como:

        
  • Hernia de disco: las almohadillas que hay entre las vértebras de la columna se desplazan hacia afuera
  • Enfermedades degenerativas, como la artritis
  • Fracturas por traumatismos u osteoporosis
  • Estenosis espinal: estrechamiento del canal espinal
  • Espondilolistesis: desviación de un hueso en la parte baja de la espalda
  • Espondiloa: enfermedad autoinmunitaria que afecta la columna
  • Síndrome de la cola de caballo: las raíces nerviosas en la base de la médula espinal están comprimidas
  • Tumores
  • Infecciones
  • Factores ocupacionales, como:

        
  • Doblarse, girar o estirarse
  • Exposición a las vibraciones
  • Labores manuales pesadas
  • Levantar objetos pesados
  • Factores psicosociales, como:

        
  • Ansiedad y depresión
  • Estrés.
  • Baja satisfacción en el trabajo
  • Tareas repetitivas y monótonas
  • Síntomas

    Generalmente, el dolor se restringe a la parte inferior de la espalda. Puede empeorar al mover la espalda, sentarse, pararse, inclinarse y girar. Si un nervio está irritado, el dolor puede propagarse al glúteo o la pierna del lado afectado. Puede producirse debilidad o sensación de adormecimiento en los músculos.

    ¿Cuándo debo llamar al médico?

    Con frecuencia, el dolor de espalda mejora con el tratamiento personal. No obstante, pueden aparecer algunos síntomas graves. Estos pueden requerir atención médica más urgente. Llame al médico si el dolor de espalda:

        
  • Es grave o empeora considerablemente
  • No ha comenzado a mejorar en el transcurso de una semana
  • Causa dificultad para caminar, estar de pie o moverse
  • Empeora de noche o cuando está acostado
  • Se extiende hasta las piernas
  • Se presenta con dolor o punzadas en el abdomen
  • Es nuevo y usted tiene más de 50 años de a años
  • Está relacionado con:     
  • Entumecimiento, debilidad u hormigueo en las nalgas, los genitales o las piernas
  • Pérdida del control del intestino o de la vejiga
  • Dificultad para orinar
  • Fiebre, pérdida de peso inexplicable u otros signos de enfermedad
  • Debe llamar a su médico si tiene dolor de espalda y antecedentes de cáncer u osteoporosis. También debe llamar a su médico si tiene antecedentes de una infección reciente, uso de esteroides o de medicamentos por vía intravenosa.

    Diagnóstico

    El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. Se le realizará una exploración física. La exploración se concentrará en la espalda, las caderas y las piernas. Es posible que el médico le haga pruebas de fuerza, flexibilidad, sensibilidad y reflejos.

    Los estudios por imágenes permiten tomar imágenes de las estructuras internas. Estos incluyen lo siguiente:

        
  • Radiografías
  • Tomografía computarizada
  • Resonancia magnética nuclear (RMN)
  • Es importante tener en cuenta que los exámenes de diagnóstico por imágenes pueden no ser útiles inmediatamente después de una lesión de la espalda.

    El médico le puede recomendar otras pruebas para ayudar en el diagnóstico o eliminar las causas del dolor de espalda.

    Tratamiento

    Las opciones de tratamiento incluyen:

    Actividad

    Por lo general, no se recomienda reposo en la cama. Se lo puede aconsejar durante no más de uno o dos días en los casos de dolor intenso. Su médico puede recomendarle que restrinja determinadas actividades por un tiempo y que las retome lo más pronto posible. Si se mantiene activo y hace ejercicio, es probable que se acorte el tiempo de recuperación.

    Medicamentos

    Su médico puede recomendar:

        
  • Analgésicos con receta o de venta libre
  • Analgésicos de uso externo que se aplican sobre la piel
  • Miorrelajantes para los espasmos musculares
  • Antidepresivos para el dolor de espalda crónico
  • Fisioterapia

    La fisioterapia puede incluir:

        
  • Aplicar compresas frías o calientes
  • Hacer ejercicios de estiramiento, fortalecimiento y equilibrio para los músculos del estómago y de la espalda
  • Ejercicio aeróbico
  • Indicaciones para una postura adecuada y levantar pesos
  • Masajes
  • Medicina alternativa

    Algunas personas encuentran alivio para el dolor con:

        
  • Técnicas de relajación
  • Biorregulación
  • Acupuntura
  • Terapia quiropráctica o manipulación osteopática
  • Yoga
  • Métodos de tracción para aliviar la presión en la columna
  • Una cirugía

    Solo una pequeña cantidad de personas necesitan cirugía. La intervención puede ser necesaria si se desarrollan problemas nerviosos o si otros tratamientos no alivian las molestias. Los procedimientos habituales son discectomía, laminectomía y fusión vertebral.

    Prevención

    Para disminuir las probabilidades de padecer dolor en la parte inferior de la espalda, siga estos pasos:

        
  • Comience un programa seguro de ejercicios con el asesoramiento del médico.
  • Practique una buena postura y reduzca la presión en su espina
  • Evite estar sentado o de pie en una misma posición durante mucho tiempo.
  • Realice los movimientos corporales adecuados al practicar deportes, hacer ejercicio o levantar objetos pesados.
  • Considere el volverse a entrenar en caso de que su trabajo requiera levantar objetos pesadas o estar sentado por mucho tiempo.