Definición

La neumonía es una infección de los pulmones. Afecta las vías respiratorias pequeñas y los alvéolos de los pulmones.

  • Desarrollo de neumonía en los alvéolos pulmonares

    líquido del pulmón que se acumula por neumonía

    El intercambio normal de gases se interrumpe debido a la acumulación de líquido.

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  • En ocasiones, la neumonía se describe según el lugar y la forma en que la contrajo. Los tipos de neumonía incluyen lo siguiente:

        
  • Extrahospitalaria: se adquiere de la comunidad, por ejemplo, en la escuela, el gimnasio o el trabajo
  • Intrahospitalaria: en un hospital o instalación de cuidado de la salud
  • Aspiración : sucede cuando la materia extraña se inhala dentro de los pulmones, por ejemplo, alimentos, líquidos, saliva o vómito
  • Causas

    Las causas de la neumonía pueden ser las siguientes:

        
  • Infección de tipos específicos de:     
  • Bacterias
  • Virus
  • Hongos
  • Aspiración
  • Otros gérmenes específicos
  • Exposición a sustancias químicas e irritación provocada por estas
  • Aspiración

    aspiración de alimentos al pulmón

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  • Factores de riesgo

    La neumonía es más frecuente en los adultos de edad avanzada. Otros factores que pueden aumentar las probabilidades de padecer neumonía incluyen lo siguiente:

        
  • Vivir en condiciones de hacinamiento, por ejemplo, en dormitorios o residencias de ancianos
  • Tabaquismo
  • Abuso de drogas o alcohol
  • Dificultad para tragar o toser
  • Tener ciertas condiciones pulmonares, como asma , enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o fibrosis quística
  • Apnea del sueño
  • Estar conectado a un respirador
  • Enfermedades cardíacas
  • Diabetes
  • Sistema inmunitario debilitado
  • Desnutrición
  • La exposición a inhalantes respiratorios en el trabajo, como los siguientes:     
  • Amoníaco
  • Cloro
  • Minerales
  • Polvo de verduras
  • Síntomas

    La neumonía puede causar lo siguiente:

        
  • Tos
  • Dolor en el pecho
  • Aumento de la producción de mucosidad
  • Fiebre y escalofríos
  • Dificultad para respirar
  • Debilidad
  • Diagnóstico

    El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. Se le realizará una exploración física. Es posible que el médico sospeche que presenta neumonía sobre la base de los síntomas y los sonidos respiratorios y pulmonares. Se realizan estudios para confirmar el diagnóstico y determinar el germen específico que causa la neumonía.

    También es posible que se analicen los líquidos corporales. Esto puede realizarse por medio de:

        
  • Análisis de sangre o hemocultivos
  • Cultivo de esputo
  • Análisis de orina
  • La oximetría del pulso mide los niveles de oxígeno en la sangre.

    Es posible que se evalúen los pulmones con una radiografía de tórax .

    Tratamiento

    El tratamiento de la neumonía depende de:

        
  • Causas de la neumonía
  • La gravedad de los síntomas
  • Otros factores, como su salud en general
  • Es posible que las personas con neumonía grave necesiten hospitalización.

    Medicamentos

    Su médico podría aconsejar:

        
  • Antibióticos, para la neumonía a causa de bacterias
  • Medicamentos antimicóticos, para la neumonía a causa de hongos
  • Medicamentos antivíricos, para la neumonía a causa de virus, como la gripe
  • Medicamentos de venta libre para disminuir la fiebre y el malestar
  • Se puede aconsejar la ingesta de vitamina C si no consume suficiente cantidad en su dieta.
  • Es posible que se necesite oxigenoterapia en los casos más graves.
  • Es importante que tome todos los medicamentos de acuerdo con las indicaciones, aun cuando se sienta bien.

    Prevención

    Algunas vacunas pueden prevenir la neumonía:

        
  • Vacuna contra la gripe: la neumonía puede ser una complicación de la gripe en las personas con alto riesgo de infección, en especial, a partir de los 50 años.
  • Vacuna neumocócica:     
  • Todos los adultos a partir de los 65 años
  • Los adultos de cualquier edad con alto riesgo de infección o con un sistema inmunitario debilitado
  • Otras medidas preventivas incluyen lo siguiente:

        
  • Si fuma, hable con su médico sobre cómo puede dejar de hacerlo. El humo disminuye la resistencia de los pulmones a las infecciones y extiende el tiempo de recuperación.
  • Evite el contacto cercano con personas que tienen un resfrío o gripe .
  • Lávese las manos con frecuencia, especialmente después de estar en contacto con alguien que está enfermo.
  • Protéjase si realiza tareas que incluyen sustancias químicas u otros irritantes pulmonares.
  • Mantenga bien controlada cualquier enfermedad crónica, como el asma y la diabetes.