El cáncer de la tiroides es un tipo de cáncer que se desarrolla en la glándula tiroidea. Esta glándula produce la hormona tiroidea. Se encuentra en la parte frontal del cuello. Por lo general, los tumores de la glándula tiroidea aparecen como bultos en el cuello, denominados nódulos. En la mayoría de los casos, los nódulos tiroideos no son cancerosos. Aquellos que sí son cancerosos tienen el potencial de diseminarse por todo el cuerpo.
Existen varios tipos de cáncer de la tiroides, que incluyen:
Carcinoma papilar: el tipo más común
Generalmente se desarrolla lentamente y a menudo se expande a los ganglios linfáticos del cuello. Si se detecta a tiempo, es curable en muchos de los casos.
Carcinoma folicular: el segundo tipo más común
Se sitúa generalmente en la glándula tiroidea pero puede diseminarse a otras partes del cuerpo como los pulmones y huesos. Por lo general, no se expande a los ganglios linfáticos. Si se detecta a tiempo, es curable en muchos de los casos.
Carcinoma anaplásico: forma poco frecuente de cáncer de la tiroides
Invade rápidamente el cuello y otras partes del cuerpo y muchas veces es fatal.
Carcinoma medular de la tiroides (MTC, por sus siglas en inglés): cáncer que se desarrolla a partir de células en la glándula tiroidea denominadas células C.
A menudo, ya se ha expandido a los ganglios linfáticos, los pulmones o el hígado cuando se descubre un nódulo tiroideo. Hay dos tipos de MTC:
MTC esporádicoCarcinoma medular familiar de la tiroides (FMTC, por sus siglas en inglés)
Linfoma tiroideo: un tipo poco frecuente de cáncer de la tiroides
En muchos casos se presenta en personas que padecen una enfermedad denominada
tiroiditis de Hashimoto
.
Estos factores aumentan su riesgo de desarrollar cáncer de la tiroides. Informe al médico si presenta alguno de los siguientes factores de riesgo:
Dieta con bajo contenido de yodoAntecedentes de radiación en la cabeza, el cuello o el pecho, especialmente durante la infancia o niñezAntecedentes familiares de cáncer de la tiroidesSexo: femeninoEdad: 30 años y mayoresExposición a lluvia radioactiva (se observa en pacientes expuestos a radiación debido a accidentes nucleares ocurridos en Europa o como consecuencia de haber estado cerca de pruebas nucleares durante la niñez)
Si tiene alguno de estos síntomas, no considere que se deba a cáncer de la tiroides. Estos síntomas podrían ser causados por otras afecciones. Informe al médico si presenta alguno de los siguientes síntomas:
Bulto en el cuelloDolor en el cuello, algunas veces llega hasta las orejasRonqueraDificultad para tragarDificultad para respirarTos
persistente
Glándulas linfáticas inflamadas en el cuelloEl médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Esto puede incluir un examen minucioso del cuello para detectar bultos o anomalías.
Pruebas:
Aspiración con aguja fina
: extracción de líquido y células de un nódulo tiroideo con el uso de una aguja muy fina
Esta prueba puede ser realizada en el consultorio del médico, y puede requerir o no anestesia local.Análisis de sangre
Gammagrafía tiroidea:
radiografías
tomadas después de que se inyecta yodo radioactivo en la sangre
La glándula tiroidea absorbe el yodo. Esto hace que se aclare y sea más visible en la radiografía.Ecografía: una prueba que usa ondas sonoras para examinar los nódulos tiroideosBiopsia
quirúrgica: extracción de una muestra de tejido tiroideo para detectar si existen células cancerosas
Una vez que se descubre cáncer de la tiroides, se realizan pruebas para determinar la etapa (posiblemente incluirán
tomografías computarizadas y tomografías por emisión de positrones)
para saber si el cáncer se ha extendido. El tratamiento depende del estadio del cáncer.
Podría ser necesario que tome hormonas tiroideas después de la cirugía, según la porción de glándula tiroidea que se extrajo.
Se utilizan grandes dosis de yodo radioactivo para destruir la glándula tiroidea y el cáncer de la tiroides sin afectar el resto del cuerpo. Este tratamiento se usa para destruir tejido tiroideo que no se pudo eliminar durante la cirugía y para tratar el cáncer de la tiroides que se ha extendido a los ganglios linfáticos y a otras partes del cuerpo.
Es el uso de radiación para destruir células cancerosas y reducir tumores. Una fuente externa al cuerpo emite radiación directamente al tumor.
Es el uso de medicamentos para destruir células cancerosas. La quimioterapia puede administrarse de muchas formas, incluso píldoras, inyecciones y mediante una sonda. Los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y se desplazan por el cuerpo mientras destruyen la mayoría de las células cancerosas. También pueden destruir algunas células sanas. La quimioterapia para tratar el cáncer de la tiroides todavía se encuentra en investigación. No se ha demostrado que la quimioterapia controle o destruya el cáncer de la tiroides de forma eficaz.
Si se le diagnostica cáncer de la tiroides, siga las
instrucciones
del médico.
Debido a que se desconoce la causa exacta del cáncer de la tiroides, la detección temprana y el tratamiento son la mejor manera de prevenir la muerte a causa de la enfermedad:
Las personas entre 20 y 39 años de edad deben realizarse una prueba de la tiroides cada tres años.Las personas de 40 años y mayores deben realizarse una prueba de la tiroides todos los años.
Exponerse a la radiación es un factor de mayor riesgo para el cáncer de la tiroides, por lo tanto:
Evite la exposición innecesaria a la radiación.Si ha estado expuesto a radiación en la cabeza, el cuello o el pecho, en especial durante la infancia, hágase exámenes frecuentes para detectar cáncer de la tiroides.