El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. Le examinarán el cuello, los brazos, las muñecas y las manos. La exploración física incluirá pruebas de fuerza y de sensibilidad y búsqueda de signos de irritación o daño nervioso. La exploración física puede incluir:

Maniobra de Phalen: las muñecas se mantienen completamente flexionadas, por lo general una contra la otra, durante unos 60 segundos. La prueba es positiva si produce hormigueo y entumecimiento de la mano.

Signo de Tinel: el médico percute firmemente el nervio en la muñeca, justo sobre el túnel carpiano, para ver si envía una sensación de descarga eléctrica a la mano. Usted mismo puede hacer esta prueba. Dé golpecitos justo sobre los pliegues de la parte interna de la muñeca, entre los dos huesos, a cada lado de la base de la palma.

Prueba de compresión: se aplica presión sobre la muñeca durante 1 o 2 minutos para ver si causa hormigueo y sensación de entumecimiento en la mano.

Otras pruebas pueden incluir:

Estudio de la conducción nerviosa: la velocidad a la que los nervios transmiten las señales se puede determinar estimulándolos con pequeños electrodos conectados a aparatos especiales. Si la conducción a través del túnel carpiano es lenta, es probable que tenga un problema en el túnel carpiano.

Electromiografía (EMG): de manera similar, se pueden usar pequeñas descargas eléctricas para estimular los músculos. Los músculos responden con actividad eléctrica que se puede medir. Cuando los nervios que se conectan a los músculos están dañados, los músculos emiten señales anormales.

Radiografías, tomografía computarizada y resonancia magnética nuclear: estas pruebas por imágenes pueden identificar otras causas del síndrome del túnel carpiano. También pueden proporcionar información detallada acerca de su problema en particular.

Ecografía: la ecografía utiliza ondas sonoras para medir el diámetro del nervio mediano. También puede utilizarse como prueba de detección o para guiar inyecciones.

Artroscopía: este procedimiento es útil tanto para diagnosticar como para tratar el síndrome del túnel carpiano. Se trata de un procedimiento quirúrgico menor durante el cual se inserta un tubo delgado y con luz (artroscopio) en la muñeca. El cirujano podrá ver a través del tubo para determinar qué es exactamente lo que está mal. El mismo tubo se puede usar para reparar el problema mediante pequeños instrumentos que se insertan a través del artroscopio que está en la muñeca.