La popularidad de los programas de televisión que dramatizan situaciones de emergencia y celebran a los héroes de la vida real no es casual. Estos programas encuentran una audiencia receptiva en los espectadores porque retratan a personas comunes realizando actos de coraje bajo una presión extraordinaria.

Muchos de los héroes que aparecen en los programas son niños, lo que hace surgir dos preguntas:

    
  • Si se enfrenta con una emergencia, ¿sabría su hijo qué tiene que hacer?
  • ¿Se le han dado a su hijo las herramientas que necesita para enfrentar una emergencia con calma y confianza?
  • Es cierto que a la mayoría de los niños en edad escolar se les enseña sobre los servicios de emergencia. Los niños que viven en zonas donde el servicio está disponible generalmente aprenden el 911 antes de aprender sus propios números de teléfono. Los niños de la escuela primaria suelen visitar las estaciones de bomberos para aprender la prevención de incendios y recibir consejos sobre seguridad. Las escuelas y agencias locales disponen de muchos recursos y guías curriculares.

    Sin embargo, los niños aprenden mejor cuando las lecciones se refuerzan en el hogar. Existe una serie de pasos que los padres pueden seguir para enseñarles a los hijos las acciones adecuadas para llevar a cabo en una situación de emergencia.

    Hacer el pedido de ayuda correcto

    Es fácil para los niños comprender la diferencia entre una emergencia real y una emergencia percibida, como la pérdida de un par de jeans favoritos. Los accidentes suceden todo el tiempo y en la mayoría de los casos un adulto está cerca para ayudar. Cuando eso sucede y no hay nadie más cerca es importante para ellos comprender cómo deben pedir ayuda.

    La ayuda puede consistir en encontrar al adulto que esté más cerca o llamar al 911 para pedir ayuda médica. Dígale a su hijo que lo atenderá un adulto y lo instruirá sobre lo que debe hacer. Enséñele a mantenerse tranquilo y fijarse dónde está. Si alguien está gravemente herido, esta información es invalorable para obtener ayuda.

    Por otro lado, los niños deben saber que la llamada al 911 es solo para emergencias y no para hacer llamadas en broma. Si hacen ese tipo de llamadas, alguna otra persona podría demorar en obtener ayuda cuando realmente la necesita. Ayúdelos a comprender que no tendrán problemas por llamar si no están seguros de necesitar ayuda. En estos casos, es mejor prevenir que curar. Si llaman a un servicio de emergencia por error deben quedarse en línea para que el operador sepa que la llamada se hizo por error.

    “Solo los hechos”: qué decirle al operador

    Por lo general, a la persona que llama se le pregunta el nombre, la dirección, el nombre de la calle lateral más cercana y el número de teléfono.

    No confíe en que el número del que llama se mostrará automáticamente en la pantalla del operador. A menos que se trate de una zona con 911 mejorado, esto no sucede. Es posible que las llamadas de emergencia desde teléfonos celulares tampoco muestren la ubicación del que llama. Escriba su número de teléfono celular en un bloc de notas y ponga el bloc en la guantera. Instruya a su hijo para que provea ese número al personal de emergencia médica únicamente.

    Luego se le hacen preguntas al que llama acerca de la condición de la víctima. El niño nunca debe responder con una suposición y debe pedir al operador que le explique cualquier pregunta que no entienda. El niño debe seguir las instrucciones del operador de emergencia y no debe tocar, mover o cubrir a la víctima, a menos que sea absolutamente necesario apartar a la víctima de un peligro.

    Si alguien que no sea la víctima está con el niño, es posible que se le pida al niño que marque 911 o se retire del lugar del accidente para hacer señas al personal de emergencia. Se les debe enseñar a los niños que no deben colocarse en la calle donde podrían interponerse en el paso del personal de emergencia.

    Se les debe decir a los niños que llamen que no cuelguen el teléfono hasta que el operador de emergencia se los diga. Deben permanecer tan calmos como sea posible y no deben gritar en el teléfono. Los niños deben saber el número de teléfono de un adulto responsable al que se pueda contactar en caso de emergencia y deben llamar a ese adulto después de contactar al personal de emergencia.

    Los niños con condiciones médicas, como diabetes o alergias graves a los alimentos, deben saber de su condición y poder nombrar los medicamentos que toman.

    Si un niño cree que es culpable de un accidente, su instinto natural puede ser huir. Esto puede empeorar las cosas. Si el accidente fue un error que pudo haber causado el accidente, quedarse para ayudar puede mejorar las cosas.

    Steve trabaja en un centro de comunicaciones que maneja 1.250 llamadas por día. Dice que es importante enseñar a los niños que las llamadas de emergencia no tienen costo si se hacen desde un teléfono público. Los niños que están perdidos o a quienes los están siguiendo o que se encuentran en una situación que los asusta o no parece correcta pueden llamar para pedir ayuda, incluso si no tienen dinero.

    “Una vez nos llamó un niño de cinco años desde el teléfono de un automóvil”, dice Steve. “Él y su madre habían tenido un accidente con el automóvil y su madre estaba en condición crítica. Pudo decirnos dónde estaban y su llamada salvó la vida de ella”.

    “Hay que enseñar a los niños que la ayuda se consigue con una llamada”, agrega, “y que hay un amigo al otro lado de la línea”.

    Preparar a su niñera y personal de la guardería

    Los padres deben asegurarse de que las niñeras y el personal de las guarderías tengan la información necesaria para manejar cualquier emergencia con éxito. Los números de emergencia deben estar programados en todos los teléfonos programables. Los números deben estar anotados al lado de todos los teléfonos en caso de que un corte de energía elimine los números programados.

    Las niñeras deben saber la dirección de la casa en la que están cuidando al niño y deben poder identificar la intersección más cercana. Deben tener un número de teléfono fijo o celular al que llamar a los padres o a un contacto de emergencia. Las niñeras también deben saber cómo contactar al personal de emergencia y poder decir la edad del niño, el tipo de emergencia, la condición y ubicación del niño y qué fue lo último que comió el niño y cuándo. También deben estar informados de cualquier problema médico que tenga el niño.

    El personal de guardería debe tener una lista de las alergias de su hijo, el nombre de su pediatra y los números de teléfono de su casa, trabajo y celular. También deben tener un número adicional de contacto con un adulto. El personal de la guardería también debe tener una lista (preferentemente con fotografías) de todas y cada una de las personas autorizadas a recoger o retirar a su hijo de la guardería.

    Los accidentes y las emergencias médicas suceden. Asegúrese de que su hijo (o la persona que lo cuida) tenga las habilidades necesarias para manejar situaciones de emergencia. Tome medidas hoy para evitar una tragedia mañana.