Definición

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmunitaria. Provoca dolor, hinchazón, rigidez y pérdida de la función en las articulaciones. Por lo general, la AR afecta la misma articulación en ambos lados del cuerpo. Ocurre principalmente en:

    
  • Dedos de las manos
  • Muñecas
  • Codos
  • Hombros
  • Mandíbula
  • Caderas
  • Rodillas
  • Dedos de los pies
  • Artritis reumatoide

    artritis reumatoide

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    Causas

    La AR es causada por una combinación de factores genéticos y ambientales que desencadenan una respuesta inmunitaria anormal. Causas posibles:

        
  • Factores genéticos: algunos genes que desempeñan una función en el sistema inmunitario están asociados con la aparición de AR.
  • Los defectos en el sistema inmunitario pueden causar inflamación continua.
  • Factores ambientales: algunos agentes infecciosos, como ciertos virus o bacterias, pueden incrementar la susceptibilidad a manifestar AR.
  • Otros factores: cierta evidencia sugiere que factores hormonales pueden fomentar el desarrollo de AR en combinación con factores genéticos y exposición ambiental.
  • Factores de riesgo

    Estos factores de riesgo aumentan sus probabilidades de desarrollar AR. Informe al médico si presenta alguno de los siguientes factores de riesgo:

        
  • Miembros de la familia con AR
  • Sexo: femenino
  • Antecedentes étnicos: tribu indígena Pima
  • Consumo excesivo de tabaco o hábito de fumar por un período prolongado
  • Síntomas

    Cuando comienza la AR, los síntomas pueden incluir:

        
  • Dolor y rigidez articular que es:     
  • Simétrico
  • Más prominente en la mañana
  • Dura por lo menos media hora
  • Articulaciones enrojecidas, calientes o hinchadas
  • Deformidad articular
  • Fiebre ligera, cansancio
  • Pérdida de apetito
  • Pequeños abultamientos o nódulos debajo de la piel
  • A medida que la AR avanza, puede causar complicaciones en:

        
  • Corazón
  • Pulmones
  • Ojos
  • Piel
  • Hígado
  • Riñones
  • Sangre
  • Sistema nervioso
  • Vasos sanguíneos
  • También se relaciona con la enfermedad cardiovascular temprana y con la muerte.

    Diagnóstico

    No hay una prueba única para determinar AR. El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. Examinará las articulaciones, la piel, los reflejos y la fuerza muscular.

    Pruebas:

        
  • Nivel del factor reumatoide (FR) en la sangre
  • Velocidad de eritrosedimentación (VES) de la sangre: para medir la inflamación en el cuerpo
  • Proteína C reactiva : un indicador de inflamación activa en la sangre
  • Conteo de glóbulos blancos
  • Radiografías de las articulaciones afectadas (en especial la absorciometría de rayos X de doble energía ): una prueba que utiliza radiación para captar imágenes de las estructuras internas del cuerpo, especialmente de los huesos
  • Tratamiento

    No hay cura para la AR. Los objetivos del tratamiento son:

        
  • Aliviar el dolor
  • Reducir la inflamación
  • Desacelerar el daño articular
  • Mejorar la capacidad funcional
  • Medicamentos

        
  • Antirreumáticos modificadores de enfermedad (DMARDS, por sus siglas en inglés): para desacelerar el curso de la enfermedad. Estos medicamentos se utilizan al inicio del desarrollo de la enfermedad para prevenir el daño a largo plazo:     
  • Metotrexato (p. ej., Rheumatrex)
  • Hidroxicloroquina (p. ej., Plaquenil)
  • Sulfasalacina (p. ej., Azulfidine)
  • Leflunomida (p. ej., Arava)
  • Ciclosporina (p. ej., Neoral)
  • Penicilamina (p. ej., Cuprimine)
  • Oro (p. ej., Ridaura) : también puede administrarse en inyecciones
  • Minociclina (p. ej., Minocin)
  • Inmunodepresores (sólo se usan cuando otros DMARDS no son eficaces):     
  • Azatioprina (p. ej., Imuran)
  • Ciclofosfamida (p. ej., Cytoxan) : rara vez administrada
  • Clorambucilo (p. ej., Leukeran): rara vez administrado
  • Modificadores biológicos de la respuesta: medicamentos que interfieren con la respuesta autoinmunitaria asociada con la AR:     
  • Etanercept (p. ej., Enbrel)
  • Infliximab (p. ej., Remicade)
  • Adalimumab (p. ej., Humira)
  • Abatacept (p. ej., Orencia)
  • Rituximab (p. ej., Rituxan)
  • Medicamentos complementarios:     
  • Paracetamol (p. ej., Tylenol)
  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE) que incluyen ibuprofeno y naproxeno
  • Esteroides

    Los corticoesteroides en dosis bajas (p. ej., prednisona ) se administran con frecuencia en primer lugar. Es posible que se reduzcan gradualmente cuando otros medicamentos comiencen a actuar. Evite la administración de esteroides a largo plazo. También se pueden usar inyecciones de corticoesteroides en articulaciones inflamadas.

    Descanso y ejercicio

    El descanso reduce la inflamación activa de las articulaciones y el dolor. Además, reduce la fatiga. El ejercicio es importante para mantener la fuerza y la flexibilidad muscular. Además, preserva la movilidad de las articulaciones.

    Cuidado articular

    Las férulas colocadas en articulaciones dolorosas pueden reducir el dolor y la hinchazón. Los dispositivos que ayudan con las actividades de la vida cotidiana también pueden reducir el esfuerzo de las articulaciones. Dichos dispositivos incluyen:

        
  • Extensores con cierre
  • Calzadores de asa larga
  • Herramientas especialmente diseñadas para la cocina
  • Reducción del estrés

    La reducción del estrés puede facilitar las dificultades de vivir con una enfermedad crónica y dolorosa. La participación en un programa de ejercicios o en un grupo de apoyo son dos estrategias que puede utilizar para reducir el estrés. La terapia cognitiva conductual , una forma de terapia con conversación, y la meditación también pueden ser beneficiosas para el alivio del dolor y para mejorar la capacidad de sobrellevar la AR.

    Cirugía

    El reemplazo de la articulación y la reconstrucción del tendón ayudan a aliviar el daño articular grave.

    Control del estilo de vida

    Pueden aliviar la rigidez y la debilidad además de reducir la inflamación:

        
  • Mantener un equilibrio entre descanso y ejercicio.
  • Intentar realizar un entrenamiento suave de fortalecimiento.
  • Participar en ejercicios aeróbicos (p. ej., caminatas, natación, danza).
  • Evitar el ejercicio de alto impacto.
  • Si fuma, deje de hacerlo .
  • Controlar el peso.
  • Participar en un programa de fisioterapia.
  • Prevención

    No existen pautas generales para prevenir la AR.