Definición

Un accidente cerebrovascular es una lesión cerebral causada por una interrupción del flujo sanguíneo. El tejido cerebral que no recibe oxígeno y nutrientes de la sangre puede morir en minutos. El daño cerebral puede causar una pérdida repentina de las funciones corporales. Los tipos de función afectados dependen de la parte del cerebro que sufre el daño.

Existen dos problemas relacionados con el flujo sanguíneo que causan un accidente cerebrovascular. Los accidentes cerebrovasculares pueden ser isquémicos o hemorrágicos.

    
  • Un accidente cerebrovascular isquémico es causado por el bloqueo de un vaso sanguíneo. Esta constituye la causa más frecuente de los accidentes cerebrovasculares.
  • Un accidente cerebrovascular hemorrágico es causado por la ruptura de un vaso sanguíneo.
  • ACV hemorrágico en comparación con el isquémico

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    Causas

    Un accidente cerebrovascular isquémico se produce cuando algo interrumpe el flujo sanguíneo. Puede tratarse de una acumulación o hinchazón de las paredes de los vasos sanguíneos o de algo en la sangre que se aloja en el vaso sanguíneo. Un bloqueo en un vaso sanguíneo pequeño afecta una zona más pequeña del cerebro. Un bloqueo en los vasos sanguíneos más grandes puede obstruir el flujo sanguíneo a varios vasos sanguíneos más pequeños, lo que deriva en más daño cerebral.

    El bloqueo puede deberse a una o más de las siguientes condiciones:

        
  • Aterosclerosis: acumulación de sustancias grasas a lo largo del revestimiento interno de la arteria que reduce gradualmente la zona a través de la cual puede pasar la sangre
  • Un coágulo de sangre que se desplazó desde otras partes del cuerpo, como el cuello o el corazón
  • Inflamación de los vasos sanguíneos
  • Factores de riesgo

    Entre los factores que pueden incrementar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular se encuentran los siguientes:

        
  • Sexo: los hombres son más propensos a tener accidentes cerebrovasculares que las mujeres, pero las mujeres son más propensas que los hombres a morir a causa de esta afección.
  • Ascendencia afroamericana, hispanoamericana, asiática u originarios de las islas del Pacífico
  • Edad: el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular aumenta con la edad, en particular después de los 55 años.
  • Antecedentes familiares de accidente cerebrovascular
  • Entre las condiciones que pueden incrementar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular se encuentran las siguientes:

        
  • Presión arterial elevada (el factor de riesgo principal para el ACV isquémico)
  • Nivel elevado de homocisteína en la sangre
  • Aterosclerosis
  • Nivel de colesterol alto: específicamente colesterol LDL (“malo”) alto
  • Diabetes mellitus o menor tolerancia a la glucosa
  • Fibrilación auricular
  • Problemas de la sangre, como anemia drepanocítica y policitemia
  • Enfermedad de las válvulas cardíacas, como estenosis mitral
  • Accidente cerebrovascular o enfermedad cardiovascular previos, como ataque al corazón
  • Arteriopatía periférica
  • Accidente isquémico transitorio (AIT): accidente cerebrovascular “de advertencia”, con síntomas similares a los de un accidente cerebrovascular que desaparecen poco tiempo después de aparecer
  • Condiciones que incrementan el riesgo de que se formen coágulos de sangre, por ejemplo:    
  • Cáncer
  • Embarazo
  • Ciertas enfermedades autoinmunitarias
  • Entre los factores relacionados con el estilo de vida que pueden incrementar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular se encuentran los siguientes:

        
  • Abuso de drogas (heroína, cocaína, anfetaminas)
  • Tabaquismo
  • Uso de anticonceptivos orales, es especial si tiene más de 35 años de edad y fuma
  • Uso prolongado de terapia de reemplazo de hormonas
  • Falta de actividad física
  • Síntomas

    Los síntomas aparecen de manera repentina. Los síntomas exactos dependen de la parte del cerebro afectada. Es importante iniciar el tratamiento con prontitud para disminuir el grado de daño cerebral. El tejido cerebral sin irrigación sanguínea muere rápidamente.

    Solicite asistencia médica de inmediato si advierte algo de lo siguiente:

        
  • Debilidad o entumecimiento repentinos del rostro, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo
  • Confusión repentina
  • Problemas repentinos para hablar o comprender
  • Problemas de vista repentinos en uno o ambos ojos
  • Mareos repentinos, problemas para caminar, pérdida del equilibrio o de la coordinación
  • Dolor de cabeza intenso y repentino sin causa conocida
  • Diagnóstico

    El médico realizará una exploración física para detectar debilidad muscular, problemas visuales y del habla, y dificultad de movimiento. De ser posible, se le preguntará acerca de sus síntomas e historia clínica. Es posible que el médico realice una tomografía computarizada o una resonancia magnética nuclear (RMN) del cerebro para confirmar un accidente cerebrovascular o descartar otras condiciones.

    El médico también puede indicar pruebas mediante las que se obtienen imágenes detalladas de los vasos sanguíneos. Las siguientes pruebas ayudarán a determinar cuáles vasos sanguíneos pueden ser la causa del problema:

        
  • Angiografía por resonancia magnética (ARM): realiza un esquema del flujo sanguíneo.
  • Angiografía por tomografía computarizada (ATC): crea imágenes detalladas de los vasos sanguíneos y del flujo sanguíneo de estos.
  • Ecografía Doppler: evalúa el flujo sanguíneo en la cabeza y en el cuello.
  • Los análisis de sangre también pueden ayudar a determinar si existe un problema hemorrágico.

    Tratamiento

    Se necesita tratamie para abrir el vaso sanguíneo bloqueado. Esto debería restablecer el flujo sanguíneo al tejido cerebral y evitar mayores daños.

    Los objetivos del tratamiento posterior a la asistencia inmediata son los siguientes:

        
  • Reducir la probabilidad de padecer un accidente cerebrovascular en el futuro
  • Mejorar la función afectada por el accidente cerebrovascular
  • Vencer deficiencias
  • La asistencia complementaria también puede incluir lo siguiente:

        
  • Oxigenoterapia
  • Precauciones para prevenir ahogos
  • Medicamentos

    Determinados pacientes reciben un grupo de medicamentos llamados “trombolíticos”. Estos medicamentos pueden disolver rápidamente coágulos de sangre. Suelen administrarse por vía intravenosa, pero pueden administrarse directamente en las arterias donde se encuentra el coágulo de sangre. Para que sean eficaces, estos medicamentos deben administrarse dentro de horas después del comienzo de los síntomas. Por este motivo, es importarte obtener asistencia médica de inmediato si aparecen síntomas de accidente cerebrovascular.

    Después de la asistencia médica inmediata, es posible que se recomiende la administración de aspirina y otros medicamentos que disminuyen el riesgo de que se formen coágulos de sangre. Estos medicamentos pueden prevenir accidentes cerebrovasculares futuros.

    A fin de ayudar a tratar otros problemas de salud y disminuir el riesgo de accidentes cerebrovasculares futuros, el médico puede recomendar medicamentos para lo siguiente:

        
  • Disminuir la presión arterial
  • Corregir los ritmos cardíacos irregulares
  • Cirugía

    Es posible realizar una cirugía para restaurar el flujo sanguíneo en la zona afectada, por ejemplo:

        
  • Derivación extracraneal/intracraneal: se utiliza un vaso sanguíneo del cuero cabelludo para redirigir la irrigación sanguínea alrededor de la arteria bloqueada.
  • Emboliectomía: se inserta un catéter a través de los vasos sanguíneos hasta el coágulo. Permite extraer el coágulo o administrar medicamentos para disolver coágulos directamente en la zona.
  • Un accidente cerebrovascular puede causar edema en el cerebro. Puede ser necesario realizar una cirugía descompresiva, como la craneotomía, para aliviar la presión en el cerebro para evitar daños.

    Se pueden realizar otras cirugías después de un accidente cerebrovascular para prevenir la recidiva. Entre estas opciones quirúrgicas se incluyen las siguientes:

        
  • Endoarteriectomía de la carótida (EC): extracción de depósitos de grasa de las arterias principales del cuello
  • Angioplastia de la carótida y colocación de stent: procedimiento para dar apoyo a la arteria principal del cuello y ensancharla con un tubo de malla El procedimiento ayuda a abrir la arteria y permite mejorar el flujo sanguíneo.
  • Rehabilitación

    Si se dañó el tejido cerebral, la rehabilitación puede ser una parte importante de la recuperación. La rehabilitación puede incluir lo siguiente:

        
  • Fisioterapia: para recuperar tanto movimiento como sea posible
  • Terapia ocupacional: para ayudar con las tareas cotidianas y el cuidado personal
  • Terapia del lenguaje: para mejorar la deglución y el habla
  • Tratamiento psicológico: para mejorar el estado de ánimo y reducir la depresión
  • Prevención

    Muchos de los factores de riesgo de los accidentes cerebrovasculares pueden modificarse. Entre los cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a reducir la probabilidad de padecer un accidente cerebrovascular se encuentran los siguientes:

        
  • Haga ejercicio con regularidad.
  • Coma más frutas, verduras y cereales integrales. Limite la sal y la grasa alimenticias.
  • Dejar de fumar.
  • Aumente la ingesta de pescados.
  • Beba alcohol únicamente de manera moderada (1 o 2 vasos por día).
  • Mantenga un peso saludable.
  • Contrólese la presión arterial con frecuencia. Siga las recomendaciones del médico para mantenerla dentro de los valores adecuados.
  • Tome una dosis baja de aspirina (50-325 miligramos por día) si el médico le dice que puede hacerlo.
  • Mantenga las enfermedades crónicas bajo control. Esto incluye el colesterol alto y la diabetes.
  • Hable con su médico sobre el uso de estatinas. Estos tipos de medicamentos pueden ayudar a prevenir determinados tipos de ACV en algunas personas.
  • Solicite atención médica si tiene síntomas de una apoplejía, incluso si se detienen los síntomas.
  • Deje de consumir drogas (p. ej., cocaína, heroína, anfetaminas).